Programación Neurolingüísitca para Snipers

Sep 26, 2018 | Sniper | 1 Comentario

Ray Ruiz

Instructor E3A

…la gente se aparta de la verdadera vía por desviaciones personales de su mente y por desviaciones individuales de su visión.

Miyamoto Mushashi

Autor de "El Libro de los 5 anillos"

El Sniper fundamenta el desempeño de sus funciones en varios pilares básicos sobre los que trabajará incansablemente en la búsqueda de la excelencia en la combinación de todos ellos. Estos pilares de trabajo no son nada por separado y lo son todo en conjunto, por lo que la habilidad para conjugarlos durante el entrenamiento será fundamental para alcanzar el estado final deseado.

La forma en que se conjuga el entrenamiento en cada una de las habilidades del Sniper depende de la eficiencia con la que se desarrollan.

La técnica de tiro es una de esas habilidades o pilares fundamentales en las que el tirador profesional dedicará, continuamente, el tiempo necesario para alcanzar la eliminación de los errores humanos que dan al traste con la predicción de la balística exterior del proyectil.

De nada sirve conocer perfectamente el comportamiento del proyectil, si no se consigue la consistencia en la repetición correcta de la técnica de tiro; y viceversa, de nada sirven los agrupamientos perfectos a 100 metros, si luego no se comparan los coeficientes de rozamiento correctamente1.

El cuerpo, la mente y el espíritu:

La técnica de tiro encierra diferentes tipos de habilidades: las físicas, las técnicas y las que se encuentran en el Vacío2.

Entre las habilidades físicas se encuentran, entre otras, la adopción de la posición de tiro, el empuñamiento o la potencia física; todas estas exigen un trabajo con el cuerpo de tirador.

En las habilidades técnicas se encuentran los conocimientos que el tirador tenga sobre los elementos de puntería y el cálculo balístico si fuera necesario emplearlo; estas demandan horas de estudio y lectura.

Las habilidades que caen hasta el Vacío son el control del disparador, el seguimiento, el posicionamiento espacial y la actitud positiva; que requieren de un espíritu fuerte para trabajarlas.

Si un hombre tala árboles con la misma sierra, sin descansar para “afilar la herramienta”, acabará empleando demasiado tiempo para talar un árbol. Si el mismo hombre descansa para “afilar la sierra” empleará menos tiempo para talar ese árbol.

A veces “los árboles no dejan ver el bosque”, es necesario descansar, meditar sobre la inmensidad del trabajo restante, “afilar la sierra”3 y continuar.

– ¿Cómo llegas al otro lado del bosque?

– De la misma manera que te comes un elefante. Cachito a cachito. Árbol tras árbol.

La puesta en práctica y entrenamiento de las habilidades de la técnica de tiro llevan al tirador por un proceso de esfuerzo físico y psíquico, repleto de sudor, percepciones sensoriales, diálogo interior, pensamientos intrusivos y respuestas emocionales.

"...las personas utilizan el lenguaje para ordenar ideas, motivarse positivamente o crear barreras en su interior; todo mediante el diálogo interior, porque, te guste o no, ahí dentro hay más de una persona.."

Aprendiendo a aprender:

El proceso de aprendizaje del ser humano es complejo, porque el ser humano en sí lo es; conocer los procesos interiores por los que pasa el profesional del fusil de precisión es fundamental si se quiere desarrollar un programa formativo adecuado y eficiente, que contenga no solo técnicas de entrenamiento físico y técnico, sino también técnicas de control y desarrollo de los procesos subyacentes durante el aprendizaje.

El ser humano desarrolla su proceso de aprendizaje a través de sus sentidos, en combinación con el filtro impuesto por el devenir de sus experiencias y formación anterior, de tal forma que no todo el mundo adquiere la misma información, aunque escuchen, vean y sientan lo mismo; así, la visión que se tiene del mundo es diferente para cada persona y al mismo tiempo nadie percibe la realidad tal y como es.

Es quizás por esto que, algunas personas son capaces de adquirir conocimientos y habilidades mediante unos pocos ensayos y errores, y otras necesitan comprender la explicación de la habilidad a aprender; existen personas visuales que imitan perfectamente las acciones del instructor y otras que necesitan comprender mediante la palabra; al mismo tiempo, todas necesitan encontrar el estado de quietud de la mente en la acción no plenamente consciente sobre el disparador y sentir el retroceso armonizado del fusil, para avanzar en los diferentes estadios de aprendizaje.

La Programación Neurolingüística (PNL) ayuda a conocer todos estos procesos, las diferentes maneras que tienen las personas para recoger información del mundo exterior y transformarla en un estado interno que condicionará su respuesta conductual; así como técnicas que pueden ayudar a cambiar hábitos negativos en el aprendizaje o inseguridades derivadas de experiencias negativas o “verdades universales”.

La PNL es “el arte y la ciencia de la excelencia personal”4 que mediante el proceso de modelado ayuda a conseguir una aceleración en el aprendizaje, un mejor desarrollo personal y una comunicación más efectiva; un conjunto de técnicas que reorganizan la experiencia del ser humano, permitiéndole trazar nuevos mapas de la realidad, alejados de los “mitos y leyendas” preestablecidos, en ocasiones, a modo de prejuicios.

Programación: conocer como se estructuran los pensamientos, emociones y comportamientos para poder desarrollar una programación deseada.

Neuro: el cerebro toma contacto con el mundo a través de procesos y sistemas sensoriales; “el ser humano necesita ver para creer, el cerebro necesita crear para ver”5

Lingüística: las personas utilizan el lenguaje para ordenar ideas, motivarse positivamente o crear barreras en su interior; todo mediante el diálogo interior, porque, te guste o no, ahí dentro hay más de una persona.

Con un objetivo en mente:

Para encontrar el objetivo en mente se debe comenzar por describir el estado presente y el estado deseado a alcanzar, de manera que lo que queda por el camino es el objetivo dividido en fases subsecuentes a modo de incrementalismo lógico; cada una de estas fases puede requerir técnicas de aprendizaje diferentes.

El tirador principiante (o no tan principiante) debe pasar de un estado presente en el que no siempre lograr agrupar sus disparos, a un estado deseado en el que la consistencia es algo habitual para él. Desgranado el objetivo, se encuentra con varias áreas sobre las que trabajar: la parte consciente de la técnica de tiro, la parte no plenamente consciente y la conciencia de sí mismo en el mundo6.

Puesto que el cerebro solo puede revivir una solo imagen al mismo tiempo, la dificultad de la técnica de tiro radica en conjugar la conciencia situacional, el ritual de las acciones conscientes y la decisión de la acción no plenamente consciente sobre el disparador; ¿cómo se puede tomar la decisión de accionar el disparador en el momento concreto, manteniendo focalizado el cerebro en la parada y el espacio que ocupa el tirador en el mundo?; ¿cómo se educa al cerebro a trabajar en el conjunto de tres aspectos, si solo puede revivir con claridad una sola imagen al mismo tiempo?

Experto Universitario OIS

Armas largas, sniper y balística

El ser humano es rico en estímulos y recuerdos que pueden ser anclados de manera asociativa, de manera que se programe el cerebro a realizar todas estas acciones en un estado psicológico que elimine el diálogo interior negativo y los pensamientos intrusivos.

Si el diálogo interior consiste en frases construidas en sentido negativo o invaden pensamientos intrusivos de miedo al fracaso, el cerebro se concentrará en la imagen de ese diálogo o pensamiento y se alejará de lo pretendido, causando deficiencias en la técnica de tiro.

La visualización de los resultados positivos del trabajo duro, la observación desde el estado disociado de sí mismo y el anclaje al estado psicológico adecuado en el momento de la parada y control del disparador, crean las condiciones ideales para la plasticidad cerebral, alejando al ser humano del miedo y del rencor, creando las mejores condiciones para el aprendizaje.

Así mismo, el diálogo interior negativo impide avanzar hacia los objetivos, debido a que el subconsciente no lo percibe como excusas, sino como una realidad inamovible; así, frases como “yo no soy un buen tirador”, “a mi nunca se me ha dado bien agrupar el tiro” o “a mi se me da mejor el tiro de combate que el de precisión”, simplemente son excusas “ficticias” para no admitir los errores propios que impiden el esfuerzo en la búsqueda de la solución; que además, introducen unas creencias “reales” y muy difíciles de superar en el cerebro del tirador.

“Todos los dioses, todos los cielos, todos los los infiernos, están en tu interior“

Joseph Campbell

1 La comparación de los coeficientes de rozamiento da lugar al coeficiente de forma, dato indispensable para desarrollar el coeficiente balístico.

2 Para lograr hacer funcionar el fusil de precisión no se necesitan grandes cantidades de munición; se necesita gran cantidad de meditación.

3 “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. Stephen Covey.

4 O´Connor y Seymour (1992)

5 Eduard Punset

6Secrets of the mental marksmanship”. Linda Miller y Keith Cunningham.

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1 Comentario

  1. Eric

    Admito que la parte en la que se hace referencia a una actitud o pensamiento negativo, acaba derivando en cometer ciertos descuidos o errores “tontos” que nos hacen ser menos efectivos en el disparo de precisión. El artículo me parece excelente y te lleva a la reflexión de que el entrenamiento mental tiene un papel tan fundamental como el entrenamiento físico para el desarrollo de cualquier actividad tan exigente como esta.

     
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