La escopeta (Parte III): Recargando y descargando a voluntad

La escopeta (Parte III): Recargando y descargando a voluntad

Arturo Mariscal

Socio colaborador E3A

“…dibujar correctamente los planos sirviéndose de la escuadra y la regla y vivir mediante una práctica diligente de sus técnicas.”

Miyamoto Musashi

Autor de "El libro de los cinco anillos"

Recargas a voluntad:

La llamada recarga táctica o proactiva. Es la que se va a dar cuando tras hacer unos disparos, y finalizar la situación de peligro, decido recargar para volver a disponer de un arma carga completa; esta acción también es extrapolable al momento inicial de situar el arma en funcionamiento originalmente (con cartucho en recámara o no).

En este tipo de recarga ya existe un cartucho en la recámara puesto que se trata de reponer los consumidos. Para efectuarla tan solo situaremos nuestra escopeta en nuestra zona de manipulación, bloqueando la culata entre cuerpo y brazo como ya hemos visto y colocando la ventana de alimentación sensiblemente centrada en mi campo de visión. Ya lo hemos visto, y lo vemos nuevamente en la imagen adyacente.

La mano de apoyo se desplaza hasta localizar el cartucho en el sistema empleado para su transporte, en mi caso un cinturón (25 cartuchos sin molestar). La técnica que empleo es la misma que emplearía para los cargadores de un arma corta, y similar a la de un fusil de asalto. Procuro siempre que mis movimientos sean similares de un arma a otra como ya he dicho.

La mano se desplaza invertida porque es el único método que he comprobado que me permite sin mirar deslizarlo por mi cuerpo hasta que “choque” con el portacargadores o, en este caso, con los cartuchos en ese cinto. Ya lo único que se debe hacer es extraer es cartucho tirando del culote y llevarlo a la ventana de alimentación, lo mismo que en las imágenes de la secuencia anterior de la recarga reactiva, e introducirlo en el arma presionando con fuerza.

Descargar:

Lo normal y habitual es accionar varias veces el guardamanos o la palanca de montar para que la escopeta vaya lanzando los cartuchos que con suerte alguien estará intentando coger al vuelo; lo normal es que se vayan al suelo. De este modo, aparte de la posibilidad de que se pueda producir un accidente con un cartucho que caiga en mala posición, también se pueden producir deterioros en los mismos que los puedan inutilizar.

Vamos a diferenciar esta acción de modo genérico para ambos tipos de escopetas, partiendo siempre del arma con el seguro puesto.

“Debo encontrar el “ritmo” y aprender a trabjarlo y aceptarlo desde la parte trasera de mi nuca, no desde los ojos”

Para descargar un arma repetidora manual que tiene un cartucho en la recámara colocamos al menos 3 dedos al final del guardamanos y presionamos el seguro automático que bloquea el cierre si no se produce disparo a la vez que accionamos el guardamanos hacia atrás con suavidad. Los dedos puestos al final hacen de tope y evitan que la recámara se abra de golpe y salga disparado el cartucho. Cuando los dedos alcanzan el cajón de los mecanismos se habrá abierto la ventana de expulsión lo justo como para que, retirando 1 ó 2 dedos más y desplazando otro poco el guardamanos se pueda acceder al cartucho e, insertando un dedo extraerlo (ver imágenes a la izquierda).

En el caso de tratarse de una escopeta semiautomática hay que deslizar hacia atrás el cierre mediante la palanca de montar. Se coloca la mano apoyada en dicha palanca (imágenes a la derecha) y se tira hacia atrás de ella a la vez que se gira la escopeta, el cartucho cae en la mano.

Los cartuchos del depósito se extraen manualmente también, girándola de modo que la ventana de alimentación quede hacia arriba. Hay escopetas en las que habrá que llevar el guardamanos hacia delante (repetidoras) de modo que la rampa de carga de cartuchos se desplace por si sola o presionar con uno de los dedos en otras. Hay escopetas que requieren el desplazamiento completo hacia delante del guardamanos, otras necesitan la mitad o las tres cuartas partes, algunas deben tener el guardamanos hacia atrás, etc.

Con el arma en esta posición se debe localizar la uña de retención los cartuchos (ver imagen arriba a la izquierda, rodeada con círculo rojo).

Siguiendo la secuencia de imágenes a la derecha, presionamos con el dedo esa uña y notaremos que el cartucho que asomaba por el depósito sale del mismo. Si se retira el dedo, el cartucho sale del depósito completamente y solamente queda extraerlo con la mano. Los siguientes cartuchos salen por el mismo método a medida que se va presionando esa uña.

En el caso de mi escopeta (y de otras marcas) debo necesariamente accionar la palanca de montar repetidas veces hasta que el depósito queda vacío ya que la rampa de carga no se aparta nunca.

Ya solo queda en ambos casos comprobar que el arma esta descargada.

Espero que haya sido de utilidad.

La escopeta (Parte I)

Configuración y manejo sencillo

La escopeta (Parte II)

Recargando!!

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Este texto va dedicado íntegramente a la posición (la mía, la que yo uso, “mi posición”) más recomendable para emplear este arma. En estas notas pretendo analizar mi propia posición de tiro, que es la que a mí me permite crear una plataforma estable de tiro en el manejo de esta arma.

La escopeta (parte I): Configuración y manejo sencillo

La escopeta (parte I): Configuración y manejo sencillo

Arturo Mariscal

Socio colaborador E3A

Este texto va dedicado a la configuración de la escopeta para su manejo efectivo y a las acciones iniciales para su puesta en funcionamiento junto a las manipulaciones básicas que se efectúan para mantenerla en funcionamiento (recargar).

Espero que no sea muy denso.

…ignorar la maestría de las armas y la comprensión de las ventajas específicas de cada una de ellas sería indicar una falta de cultura de un miembro de una casa guerrera.

Miyamoto Musashi

Autor de "El libro de los cinco anillos"

Configuración:

Mantener una configuración útil en un arma es importante ya que va a influir notablemente en el rendimiento final. En el caso de una escopeta es casi más importante debido a la escasa capacidad, tamaño, etc. Os voy a presentar la configuración que he ido efectuando en mi escopeta, una HATSAN ESCORT MP-A.

Como podéis ver en la imagen, a simple vista se observan raíles picatinny, visor holográfico, correa portafusil y portacartuchos. Opino sobre cada cosa en forma breve.

– Raíles picatinny: La escopeta trae de serie un raíl superior sobre el cajón de mecanismos (donde van montadas unas miras “ghost ring” de serie) y uno inferior en el guardamanos. Yo le he añadido al guardamanos unos raíles cortos para H&K G36 al cual poder sujetar, por ejemplo, el sistema de sujeción delantero de la correa portafusil. Solo ha requerido un poco de artesanía y “tunning” de tornillos para adaptarlos.

– Correa portafusil: Desde hace tiempo me gustan las de 2 puntos. Esta es de BLUE FORCE GEAR y llevaba un tiempo dando vueltas por casa; es cómoda. En mi fusil de asalto tengo instalada una de 5.11 y solo puedo opinar bien de ambas. Permite llevar plegada el arma ajustada al cuerpo en transportes, puedo abrir la correa y mover el arma con comodidad, no interfiere, etc.

El problema de un porcentaje elevado de escopetas tácticas es su origen cinegético por lo que los dispositivos de anclaje son los de una escopeta de caza, habitualmente situados uno bajo la culata y otro en la tapa del depósito de cartuchos. Una correa sujeta en esos anclajes está bien para ir por conejos y perdices.

En mi escopeta prescindí de ambos anclajes, desmontándolos, y he instalado un anclaje delantero de MAGPUL al raíl y uno trasero (de otro modo no puede sujetarse a mi gusto) de cintas.

Ya sólo queda ajustar convenientemente la correa a la longitud necesaria.

“…lo importante en el manejo de un arma es tratar de emplear métodos que sean similares para la mayor parte de las armas.

– Portacartuchos para recarga de emergencia: Veremos que diferencio dos tipos de recargas: una a voluntad (o proactiva, o táctica) y otra de emergencia (o reactiva). Este portacartuchos instalado en el propio arma es el de la munición que destino a una recarga del segundo tipo, en el cual necesito acceder a la munición de forma rápida.

Hay de dos tipos, material plástico y rígido, y de nylon y bandas elásticas. También los hay específicos para determinadas marcas de escopetas (Mossberg, Remmington, Benelli, etc.); la mía no dispone de específicos. Buscando por dimensiones encontré este de CONDOR y sustituyó a otro que tenía en plástico rígido. Y prefiero este tipo de bandas elásticas.

Si es rígido y de plástico, al vaciarse no cambia su tamaño y puede convertirse en un obstáculo en ocasiones. Además si es de alojamientos abiertos (como era el mío), al quedarse vacío estos alojamientos se convierten en puntos donde engancharse. Prefiero estos de bandas elásticas sujetos con velcro adhesivo industrial (de Leroy Merlin), que al quedarse vacío no ocupan sitio.

– Alojamiento para municiones especiales: Mi escopeta lo trae de serie y es conveniente disponer de un lugar donde poner los cartuchos que sean diferentes a los habituales defensivos, por ejemplo cartuchos de bala. En mi caso es un alojamiento para 2 cartuchos que viene en la culata, pero puede ser una funda que se coloca en la culata y con capacidad para 5 ó 6 cartuchos, etc. Cualquier opción lógica puede ser válida.

– Transporte de munición: Bolsas para chaleco (sistema MOLLE) en las cuales caben 10 ó 12 cartuchos, cananas (lo que uso yo en entrenamientos) para 25 cartuchos, bolsas donde cabe una caja completa de 25 cartuchos (5.11 tiene una muy chula que le he echado el ojo), etc.

Siempre es preferible emplear algo donde la munición vaya ordenada y en una posición adecuada para efectuar las recargas del arma sin tener que andar dándole vueltas al cartucho para introducirlo.

– Medio de puntería: Lo normal en una escopeta es que venga como mucho con una “bolita” en la punta llamada guión, heredada de su diseño inicial para caza. En la actualidad es habitual que se monten de serie también miras regulables tipo “ghost ring”, miras con insertos en fibra óptica, etc.; las de mi escopeta originales son así y van muy bien.

Mi escopeta lleva montado un visor holográfico EoTech que ha sido homogeneizado con el arma para 25 mt. En uno de los artículos que publicaré en este blog ya justificaré el por qué de esta homogeneización a esa distancia en un arma destinada a fines defensivos.

Prefiero emplear este tipo de visor puesto que es con el que estoy familiarizado y también considero que es el más intuitivo de los que he conocido: al mirar por su lente encuentro rápidamente el círculo y punto de referencia sin necesidad de buscarlo y lo que está dentro del círculo está cubierto por el fuego (postas), y ya si quiero afinar empleo el punto central (bala).

Podría emplear otro sistema de puntería de otra marca y modelo, pero este me gusta.

Zona o área de manipulación:

Es el primer concepto (o uno de los primeros) a comprender en el manejo de cualquier arma y a mi parecer debería ser el mismo para cualquier tipo de arma individual.

Podemos definir esta zona o área de manipulación (ZM) como aquella en la que voy a ejecutar la mayoría de las manipulaciones manteniendo la amenaza en la lejanía y centrada dentro de mi campo visual.

Analizamos ambas imágenes.

El arma se pliega hacia el cuerpo con lo que conseguimos que los recorridos de las manos en recargas, acciones para solventar interrupciones, etc., se acorten.

El arma se sitúa en una posición cercana al centro de nuestro campo visual (cerca del rostro) con lo cual, y cuando nuestro cerebro nos traicione y nos haga mirar hacia el arma para introducir ese cargador que siempre metemos hasta con los ojos cerrados, lo vamos a hacer en una orientación clara hacia la amenaza y sin que esta desaparezca del centro de nuestro campo visual.

La ZM es la misma para todas las armas, sean largas o cortas. Solo se particularizan los pequeños matices de manejo de cada arma. Pero la idea, y casi la posición, es la misma.

Y con mirar las imágenes, la identificamos y situamos en un área cercana al rostro. Y si queremos ser puristas, le damos hasta dimensiones: las de un DIN A3, 594x420 mm.

Puesta en funcionamiento inicial:

Simplemente consiste en cargarla y dejarla lista para su uso. En todo lo referente a la manipulación y manejo debemos diferenciar las mismas para los dos tipos de escopetas defensivas atendiendo a su funcionamiento y accionamiento: semiautomáticas o repetidoras manuales. Trataré de explicar las particularidades específicas de cada grupo, teniendo en cuenta que procuraré generalizar ya que diferentes marcas tienen particularidades en su funcionamiento y accionamiento, y conocer esto y adaptar lo explicado aquí ya es cuestión del usuario.

En la escopeta, como en toda arma, vamos a tener dos opciones de puesta en funcionamiento inicial: con cartucho en recámara o sin él. En el caso de llevar el arma alimentada con un cartucho en la recámara la secuencia debe ser siempre la misma: introducir el cartucho en la recámara y luego rellenar el depósito del arma; si no se lleva un cartucho en la recámara tan sólo deberemos introducir los cartuchos en el depósito para llenarlo.

Parece sencillo, pero lo importante en el manejo de un arma es tratar de emplear métodos que sean similares para la mayor parte de las armas y también métodos que sean similares o idénticos. Los detalles de cómo hacer esta acción de cargar los vemos en el siguiente post.

La escopeta (Parte II)

Recargando!!!

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Este texto va dedicado íntegramente a la posición (la mía, la que yo uso, “mi posición”) más recomendable para emplear este arma. En estas notas pretendo analizar mi propia posición de tiro, que es la que a mí me permite crear una plataforma estable de tiro en el manejo de esta arma.

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