Sobrevivir a un enfrentamiento con arma blanca

Sobrevivir a un enfrentamiento con arma blanca

José Umpierrez

Socio colaborador E3A

En la actualidad existen infinidad de sistemas de entrenamiento y artes marciales. Pero independientemente del sistema marcial que practiquen, nuestro cerebro actúa de la misma forma  y por ende nuestro cuerpo.

Las reacciones físicas y psicológicas no son un concepto susceptible de cambio según la base marcial que usen, usted no puede luchar contra sus emociones e instintos innatos. Va siendo hora de dejar unas bases, universales si fuere necesario, para el entrenamiento basado en la realidad, objeto de este documento “La supervivencia contra un arma blanca”.

SUPERVIVENCIA es el adjetivo que mejor le pega, puesto que por norma general, es un evento no susceptible de control, muy lesivo, con un componente de facilidad en el  uso de un arma por parte del agresor, donde no hay que ser necesariamente un experto para provocar grandes daños.

El componente psicológico  es el mayor dato a tener en cuenta a la hora de iniciar un entrenamiento. No se debería iniciar nada físico sin tener claro como extrapolarlo a una finalidad descriptiva lo más realista posible. La serie de acontecimientos que desencadenan, forman parte y son desenlace de un evento de tales magnitudes, que solo pueden ser recabados con las evidencias. La evidencia hace, que precisamente exponga una serie de conceptos básicos a tener en cuenta para cumplir el primero de los objetivos, el trabajo mental.

Al nacer nadie recibe en sus manos una pistola, un fusil de asalto o un lanzagranadas, Pero, sin embargo, desde que somos niños todos somos instruidos en el manejo de una herramienta de uso diario y de por vida, el cuchillo. Las armas blancas son las herramientas manuales que más se emplean para producir lesiones y extinguir vidas

Ernesto Pérez Vera

Autor de "La realidad de los enfrentamientos armados"

La psicología siempre vence:

Cuando entra en juego un arma blanca y ha tenido la gran suerte de visionar (en la mayoría de sucesos no ocurre tal cosa) su existencia, el miedo hará inmediatamente su aparición, da igual su entrenamiento, incluso si lo hizo de forma correcta, sabe a lo que se está sometiendo, sabe lo que puede ocurrir y teme el suceso. En el peor de los casos, hará un uso de sus habilidades marciales de una forma aguerrida pero incorrecta, errática, olvidando que en éste momento en concreto, la base será el movimiento y la distancia o posiblemente sea su final. De una manera u otra, jamás podrá saber que ocurre en estas circunstancias entrenando en un entorno controlado, dado que no es posible llevar su mente al estado donde “el miedo” controla todos y cada uno de los procesos. La psicología siempre vence.

“…la posibilidad de ser alcanzados asciende casi al 100%, queda claro que quien porta un arma blanca tiene ventaja.

Siempre vamos a ser alcanzados:

Aunque esto no se cumpla, deseo que así sea, tenemos que tener siempre en cuenta esta lógica, pues si bien es asertiva, es bastante probable que en el 100% de los casos, sea la mayor posibilidad. Un ataque de cuchillo es multidireccional, cambiante, fugaz, brutal, con un intento de crear un máximo daño, con solo una intencionalidad, el acierto está asegurado. Da igual la magnitud de las heridas, no se trata de eso, se trata del hecho en sí. Vamos a ser alcanzados.

Próxima Master Class 17 Diciembre: Patrón de respuesta condicionada; ante arma blanca.

Quien porta un arma blanca, ya es superior a ti:

Haciendo referencia a los dos primeros puntos, donde es obvio que mi cabeza es el primer objeto de estudio y las evidencias del ataque, si el segundo es que la posibilidad de ser alcanzados asciende casi al 100% queda claro que quien porta un arma blanca, tiene ventaja.

Toda técnica que cumpla con unos factores de superioridad, control, no asunción de riesgos, no contar con distancias y movimientos, que prime la finalización a la autoprotección, sencillamente están errando por lo primero. Ya existe superioridad por parte de quien te ataca.

Táctica sobre técnica:

Por último haciendo especial hincapié en el desarrollo primario de tu mente, tus aptitudes serían lo que deberías entrenar en un segundo lugar (aquí entraría en juego la forma física) y no secuencias de técnicas divididas entre ellas mismas por componentes que no son captables o visibles llegados a esos mismos estados de alteración cognitiva. Estudiar ampliamente las evidencias como por ejemplo el lenguaje no verbal de un supuesto agresor, condiciones ambientales, primeros auxilios, la importancia de la distancia, alerta, código de colores, biomecánicas y sobretodo eliminar de tu bagaje técnico todo aquello que se considera mitos y certezas sobre lo que pensamos y darle prioridad a los que si vemos.

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Curso técnicas de supervivencia en mar y litoral

Curso técnicas de supervivencia en mar y litoral

30

Septiembre, 2017

Noticias E3A

Escuela de las 3 Armas acaba de participar en el curso de “Técnicas de supervivencia en zonas de mar y litoral”, enmarcado dentro del VI Máster Universitario de la Escuela de post grado de la Universidad de Granada, en colaboración con el Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) del Ejército de Tierra.

Tiro con arco

Durante la realización de esta edición, los miembros de la E3A han participado como monitores, aportando experiencia y conocimientos sobre las materias tratadas.

Este año se ha desarrollado de forma integral en la semana del 18 al 23 de septiembre de 2017, de forma ininterrumpida con un total de 150 horas, aprovechando el final del verano que ha permitido tener unas condiciones ideales de temperatura.

Los alumnos que han participado, eran miembros de las FAS, FCS, personal de rescate en montaña, médicos, informáticos, psicólogos y abogados.

Tiro con arco

El desarrollo del modulo comienza con una simulación de abandono de buque y supervivencia dentro de una embarcación de salvamento. Es una práctica bastante dura para todas aquellas personas sensible al mareo. Así mismo, se enseñan todas aquellas técnicas básicas de navegación y boga, para manejar embarcaciones con eficiencia de dia y de noche.

Una vez en que se alcanza la costa, en una zona remota, la prioridad es encontrar agua por medios de fortuna, alimento obteniendo los recursos del entorno y refugio hasta ser localizados por medios de rescate aéreo o marítimo.

En esta edición como curiosidad se conto con la presencia de un helicóptero de la Guardia Civil, que simulo la búsqueda y localización de los náufragos.

Para abandonar el área de supervivencia los alumnos tuvieron que improvisar dos embarcaciones con capacidad para 5 personas, salir a alta mar y ser rescatados por los medios marítimos de salvamento y rescate.

“…se conto con la presencia de un helicóptero de la Guardia Civil, que simulo la búsqueda y localización de los náufragos.

E3A  quiere agradecer a los profesores del Master de Supervivencia que permitan nuestra participación y colaboración dentro de estos cursos.

De la misma manera, dar la enhorabuena a todos los alumnos por el trabajo realizado, el buen ambiente que se ha generado en los grupos de y el esfuerzo realizado.

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La negociación en el servicio policial

La negociación en el servicio policial

Antonio Coque

Socio colaborador E3A

Si las habilidades sociales y las competencias en comunicación son fundamentales en todos los ámbitos de la vida, también son un elemento esencial en el funcionamiento de las organizaciones. No deja de ser sino una necesidad para el ser humano. Y como seres sociales que somos, la comunicación es una necesidad básica de toda persona, especialmente para los servidores públicos. Todo profesional que desarrolle su labor de cara al público debe conocer y dominar la forma de comunicarse adecuadamente si quiere tener éxito en su tarea. Además de dotarle de una ventaja y un valor respecto a los demás. La habilidad para comunicarse de forma eficaz y profesional es una conducta que se aprende. Aunque, paradójicamente, no suele enseñarse en los procesos formativos de la gran mayoría de los profesionales. Al menos de forma seria y metodológica. Si es verdad que en la actualidad algunas administraciones están empezando a incluir esta temática en los procesos formativos, pero como asignatura “maría” sin darle la especial importancia que requiere. Olvidan que el manejo de la comunicación abarca todas las habilidades de trasmitir, no solo información, sino confianza, poder y credibilidad.

Necesitamos escuchar a nuestro interlocutor, comprender lo que nos dice, como lo dice y empatizar con él.
Con esto, hemos ganado mucho terreno para como tener nosotros el control de la conversación

Antonio Coque

Antonio Coque es Doctorando en Influencia y Persuasión y Autor de "Inteligencia Verbal", Defensa Verbal Institute

En el caso de los profesionales de la seguridad, tanto pública como privada es algo especialmente determinante. No se debe olvidar que durante el desarrollo de las misiones y cometidos de un policía con su público ha de poner en marcha simultáneamente diferentes competencias para tener éxito. No basta con tener los argumentos apropiados –el principio de autoridad-, revestidos de lógica, razones y apoyados en el ordenamiento jurídico, sino que tiene que darle sentido y saber ordenarlo de forma adecuada. En las situaciones confusas, de crisis y estrés en las que en muchas ocasiones tiene que llevarlo a cabo, deberá conseguir su objetivo, a ser posible, de forma persuasiva, con convicción y de forma conveniente a la situación que está viviendo. Lo tendrá que lograr con la palabra y con otras no verbales. Es decir, comunicando. Sin olvidar que con su actuación representa a la corporación o institución a la que pertenezca. Para bien o para mal.

Por otro lado, sería muy ingenuo y apartado de la realidad de la calle, pensar que todas las situaciones que tiene que afrontar un profesional de la seguridad se vayan a resolver solo con la palabra. Al contrario, existen realidades en las cuales es necesario y adecuado pasar a la acción. Si el profesional conoce como usar de forma adecuada la comunicación verbal y no verbal contará con una gran ventaja táctica pues podrá leer lo que está pasando y anticiparse a las situaciones. Esto supondrá estar en superioridad en la intervención al conocer sus límites y saber cuándo la palabra no es efectiva o adecuada al caso. Así podrá anticiparse a la realidad respondiendo de forma necesaria y oportuna con otros recursos profesionales a su alcance.

“…sin olvidar que con su actuación representa a la corporación o institución a la que pertenece.”

Comunicar de forma eficaz no es sólo decir lo que se quiere decir, sino también obtener la respuesta adecuada al ámbito donde se desarrolla la comunicación profesional. Lo cual tiene una gran importancia en las misiones y cometidos de los profesionales de la seguridad, sobre todo cuando su actuación es para limitar derechos y libertades de los ciudadanos. Un buen profesional de la seguridad deberá estar dotado de formación en comunicación experta, conceptual y creativa, para poder adaptarse a las diferentes audiencias y las cambiantes situaciones que tendrá que afrontar un agente policial. Sorpresivas, en muchos casos, por lo tanto, se necesita capacidad para crear e innovar nuevas soluciones para diferentes escenarios.

Formarse para comunicar:

Ahora bien, no vale cualquier cosa pues las situaciones de negociación que tiene que afrontar un policía no son ni parecidas a las que tiene que afrontar cualquier otro profesional, pues en muchas de ellas están en juego valores que entran en colisión con la vida y la integridad física. Por lo tanto, se tiene que dotar a los profesionales de técnicas para estar en equilibrio interno, saber utilizar la parte racional o emocional del cerebro para alcanzar objetivos de forma más eficiente, eficaz, segura y profesional. También deberá saber clasificar a su audiencia para poder utilizar la táctica comunicacional más adecuada a cada situación, utilizando las herramientas y los recursos del lenguaje de forma profesional y efectiva. Todo este proceso deberá ser a través de una metodología sencilla, práctica y poderosa. Es decir, se debe proporcionar a los agentes policiales herramientas y recursos para utilizar las diferentes formas de expresión persuasiva a través de los distintos canales para comunicar: gestos, posturas, expresión facial, proxemia, paralenguaje, emociones y apariencia. De este modo podrán llevar a cabo sus misiones y cometidos de forma profesional, metodológica e integrado en un sistema de intervención operativa policial eficaz y coherente.

La clave se encuentra en una formación que redunde en una mayor motivación, seguridad y satisfacción de los profesionales, así como una mejor imagen de la institución, corporación o empresa a la que representan. La gran mayoría de los ciudadanos suponen que los policías están dotados de esta formación, pero no es así. En cambio, las administraciones suponen que estas habilidades y competencias son innatas a los propios agentes, cuando es posible que algunos las tengas y otros no. Esta materia se va haciendo imprescindible en cualquier programa formativo serio y competente. No hay que olvidar que detrás de la continua persecución de la excelencia en el servicio se encuentra una persona que será la receptora del mismo. Algo que percibirá, principalmente, a través de los canales comunicacionales. Si el profesional no lo domina, no será visto como tal por su audiencia. Como casi todo, esto también se puede aprender.

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La escopeta (Parte III): Recargando y descargando a voluntad

La escopeta (Parte III): Recargando y descargando a voluntad

Arturo Mariscal

Socio colaborador E3A

“…dibujar correctamente los planos sirviéndose de la escuadra y la regla y vivir mediante una práctica diligente de sus técnicas.”

Miyamoto Musashi

Autor de "El libro de los cinco anillos"

Recargas a voluntad:

La llamada recarga táctica o proactiva. Es la que se va a dar cuando tras hacer unos disparos, y finalizar la situación de peligro, decido recargar para volver a disponer de un arma carga completa; esta acción también es extrapolable al momento inicial de situar el arma en funcionamiento originalmente (con cartucho en recámara o no).

En este tipo de recarga ya existe un cartucho en la recámara puesto que se trata de reponer los consumidos. Para efectuarla tan solo situaremos nuestra escopeta en nuestra zona de manipulación, bloqueando la culata entre cuerpo y brazo como ya hemos visto y colocando la ventana de alimentación sensiblemente centrada en mi campo de visión. Ya lo hemos visto, y lo vemos nuevamente en la imagen adyacente.

La mano de apoyo se desplaza hasta localizar el cartucho en el sistema empleado para su transporte, en mi caso un cinturón (25 cartuchos sin molestar). La técnica que empleo es la misma que emplearía para los cargadores de un arma corta, y similar a la de un fusil de asalto. Procuro siempre que mis movimientos sean similares de un arma a otra como ya he dicho.

La mano se desplaza invertida porque es el único método que he comprobado que me permite sin mirar deslizarlo por mi cuerpo hasta que “choque” con el portacargadores o, en este caso, con los cartuchos en ese cinto. Ya lo único que se debe hacer es extraer es cartucho tirando del culote y llevarlo a la ventana de alimentación, lo mismo que en las imágenes de la secuencia anterior de la recarga reactiva, e introducirlo en el arma presionando con fuerza.

Descargar:

Lo normal y habitual es accionar varias veces el guardamanos o la palanca de montar para que la escopeta vaya lanzando los cartuchos que con suerte alguien estará intentando coger al vuelo; lo normal es que se vayan al suelo. De este modo, aparte de la posibilidad de que se pueda producir un accidente con un cartucho que caiga en mala posición, también se pueden producir deterioros en los mismos que los puedan inutilizar.

Vamos a diferenciar esta acción de modo genérico para ambos tipos de escopetas, partiendo siempre del arma con el seguro puesto.

“Debo encontrar el “ritmo” y aprender a trabjarlo y aceptarlo desde la parte trasera de mi nuca, no desde los ojos”

Para descargar un arma repetidora manual que tiene un cartucho en la recámara colocamos al menos 3 dedos al final del guardamanos y presionamos el seguro automático que bloquea el cierre si no se produce disparo a la vez que accionamos el guardamanos hacia atrás con suavidad. Los dedos puestos al final hacen de tope y evitan que la recámara se abra de golpe y salga disparado el cartucho. Cuando los dedos alcanzan el cajón de los mecanismos se habrá abierto la ventana de expulsión lo justo como para que, retirando 1 ó 2 dedos más y desplazando otro poco el guardamanos se pueda acceder al cartucho e, insertando un dedo extraerlo (ver imágenes a la izquierda).

En el caso de tratarse de una escopeta semiautomática hay que deslizar hacia atrás el cierre mediante la palanca de montar. Se coloca la mano apoyada en dicha palanca (imágenes a la derecha) y se tira hacia atrás de ella a la vez que se gira la escopeta, el cartucho cae en la mano.

Los cartuchos del depósito se extraen manualmente también, girándola de modo que la ventana de alimentación quede hacia arriba. Hay escopetas en las que habrá que llevar el guardamanos hacia delante (repetidoras) de modo que la rampa de carga de cartuchos se desplace por si sola o presionar con uno de los dedos en otras. Hay escopetas que requieren el desplazamiento completo hacia delante del guardamanos, otras necesitan la mitad o las tres cuartas partes, algunas deben tener el guardamanos hacia atrás, etc.

Con el arma en esta posición se debe localizar la uña de retención los cartuchos (ver imagen arriba a la izquierda, rodeada con círculo rojo).

Siguiendo la secuencia de imágenes a la derecha, presionamos con el dedo esa uña y notaremos que el cartucho que asomaba por el depósito sale del mismo. Si se retira el dedo, el cartucho sale del depósito completamente y solamente queda extraerlo con la mano. Los siguientes cartuchos salen por el mismo método a medida que se va presionando esa uña.

En el caso de mi escopeta (y de otras marcas) debo necesariamente accionar la palanca de montar repetidas veces hasta que el depósito queda vacío ya que la rampa de carga no se aparta nunca.

Ya solo queda en ambos casos comprobar que el arma esta descargada.

Espero que haya sido de utilidad.

La escopeta (Parte I)

Configuración y manejo sencillo

La escopeta (Parte II)

Recargando!!

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El Guerrero (parte 5): La alimentación

El Guerrero (parte 5): La alimentación

Gabriel Molina

Socio colaborador E3A

Somos lo que comemos, pero lo que comemos nos puede ayudar a ser mucho más de lo que somos.

Alice May Brock.

Restauradora y artista.

Objetivos en la alimentación:

Cuando hablamos de alimentación, como en la práctica deportiva en sí misma, hay que definir el objetivo a alcanzar y preguntarse cual es nuestro objetivo.

Mantener, perder o aumentar el peso, aumentar la masa muscular, disminuir el porcentaje  de grasa, recuperación y rendimiento. La mayoría de las veces nos planteamos más de uno de estos objetivos a la vez, estando estos relacionados, por lo que una conclusión podría ser: no solo con “comer bien” o “comer sano” nos vale.

Cada persona es un laboratorio químico diferente, hay una base genética en la   que predomina el famoso “biotipo” que determinará, en gran medida, que alimentación se adapta mejor a nuestro cuerpo y por extensión a nuestro entrenamiento físico. Como objetivo general se podría decir que la alimentación busca: estética corporal (cuando nos preocupamos por ella) o rendimiento en el entrenamiento para el combate.

“…es muy importante que todo aquel profesional que tiene un requerimiento físico como parte de su trabajo, conozca la base de como mejorar su rendimiento.

Presencia e imagen:

La estética no es un tema menor por muy superficial que nos parezca, no si hablamos de seguridad, no cuando vestimos uniforme sea cual sea, la presencia siempre debe ir unido al carácter de dar servicio. Como ya se comentaba en el artículo sobre “Formación Física Funcional” la imagen que proyectemos ante nuestra audiencia, determinará en gran medida el éxito de nuestra actuación.

A un aspirante a ingresar en las fuerzas y cuerpos de seguridad, las fuerzas armadas o vigilantes de seguridad, se les exige una presencia que va desde una estatura mínima al índice de masa corporal, pasando por visión, audición, o coordinación, pudiendo ser motivo de exclusión médica no superar alguno de estos supuestos.

Rendimiento en el entrenamiento y combate:

Habrá que cumplir una misión, en donde el alto desgaste físico al que va estar sometido nuestro cuerpo, va estar condicionado por la energía que nos aporten los alimentos.

Los grandes Guerreros de la antigüedad lo han tenido en consideración siempre, como ejemplo de ello cabe mencionar: los guerreros Aztecas se aprovechaban de los beneficios que les aportaba la chía, los Gladiadores de la cebada que mezclada con agua y reposada, la bebían como elixir de fuerza y vigor, los Espartanos comían  siempre poco y a menudo para mantenerse siempre activos, los Beduinos usaban los dátiles, los Vikingos las coles y el arenque…

Rendimiento y alimentación son inseparables. Para ello aportaremos a nuestro cuerpo: hidratos de carbono como fuente principal de energía, de rápida o lenta absorción que  deberían componer el 55% de nuestra alimentación, siempre dependiendo del nivel de carga en el entrenamiento físico o tiempo de servicio para el cumplimiento de una misión.

Las proteínas con su función plástica de creación y regeneración de tejidos, básica en la recuperación muscular, tendría una proporción ideal en torno al 30%.

Los lípidos con función secundaria energética, protectora y de supervivencia serian el 15% restante.

Conclusiones:

Es muy importante la calidad de las fuentes de nuestra alimentación, así como el momento más idóneo para administrarla.

Podemos establecer una regla genérica para esta ingesta:

– Antes de realizar actividades de instrucción y entrenamientos físicos asegurar la ingesta de hidratos.

– Una vez finalizadas estas actividades hay que asegurar la ingesta de  hidratos y proteína para recuperación tanto de la energía como del desgaste muscular.

Cuando se habla de calidad en los alimentos se hace referencia a como ha sido procesado el alimento en cuestión. La manera de preparación incide directamente en la composición de los alimentos y por tanto su calidad.

Por ello se establece que: cuantos menos alimentos procesados consumamos mayor calidad en  nuestra alimentación y  mayor aporte esencial.

Lo expresado en este articulo es una pequeña orientación y repaso muy genérico sobre alimentación, pero es muy importante que todo aquel profesional que tiene un requerimiento físico como parte de su trabajo, conozca la base de como mejorar su rendimiento.

No solo hay que ser, sino parecer.

Cayo Julio César

Líder político y militar romano

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