Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Arturo Mariscal

Socio colaborador

He tenido recientemente alguna consulta relativa al manejo “táctico” (el término de moda) de la escopeta y después de dar varias respuestas a cada cual más variada me he decidido a redactar esta nota básica con mis impresiones relativas a la munición, los elementos de puntería habituales y la distancia de puesta a cero de los mismos cuando sea posible hacer esta. Los conocimientos básicos, ya vendrán otros más prácticos.

Siempre digo que la escopeta es una gran desconocida, con sus limitaciones por capacidad de carga y tipos de municiones y que se porta fundamentalmente, como ejemplos, como medio lanzador (antidisturbios), medio intimidador (visualmente hablando), medio para abrir puertas (aun cuando dispongamos de medios más idóneos), etc. A mí me gusta definirla defensivamente como un “arma de zona” por la superficie que llega a cubrir con sus impactos, la cual empleando la munición adecuada permite obtener diversos efectos.

Básicamente podríamos emplear con motivos defensivos cualquier tipo de escopeta (como cualquier tipo de arma), pero debemos destacar por sus prestaciones dos tipos en concreto: las repetidoras de corredera y las semiautomáticas.

«Los guerreros no se jubilan nunca»

Mario Andrade

Poeta, novelista, ensayista

«Un cartucho de escopeta se compone de 6 componentes: vaina, culote, pistón, pólvora, taco separador y proyectil (o proyectiles)«

Las escopetas de corredera necesitan alimentarse después de cada disparo actuando sobre el guardamanos, tirando de él hacia el tirador de modo que se expulsa la vaina del cartucho disparado y se introduce uno nuevo en la recámara. Comparativamente con el otro tipo de escopeta recomendable (semiautomática) la secuencia de disparo es algo más lenta pero tiene la ventaja de asegurar el ciclo de funcionamiento incluso con cartuchos de carga muy ligera y ante determinadas interrupciones.

Las escopetas semiautomáticas emplean parte de la fuerza generada por el disparo para expulsar la vaina vacía e introducir un nuevo cartucho en la recámara automáticamente tras cada disparo, quedando lista para volver a disparar sin que el tirador intervenga. Normalmente este ciclo lo suelen hacer empleando la inercia, el gas de la combustión (lo habitual), el retroceso del cañón, etc.

Por lo general este tipo de armas poseen algo menos retroceso que una escopeta de corredera y también una mayor cadencia de fuego, pero tiene la desventaja de ser más sensibles en cuanto a la carga del cartucho, no siendo recomendable en algunas de ellas utilizar cartuchos con cargas livianas (24 g., por ejemplo) ya que pueden dar fallos de automatismo.

Munición:

Partimos del hecho de que existen diversos calibres de escopeta (410, 12, 16, 20, etc.), aunque el cartucho más común, y hacia el cual va a ir orientado este apartado, es el denominado del 12, calibre 12 o galga 12. El significado del número con el que se denomina al cartucho viene dado por el antiguo sistema de medida consistente en ver cuántas bolas de un determinado diámetro se podían hacer con una libra inglesa de plomo. Vamos, que galga 12 quiere decir que con una libra inglesa de plomo se pueden hacer 12 bolas de 20,2 mm de diámetro.

Un cartucho de escopeta se compone de 6 componentes: vaina, culote, pistón, pólvora, taco separador y proyectil (o proyectiles).

La vaina es la envuelta exterior que contiene los componentes interiores, normalmente es de un plástico denso (polietileno) y puede presentar diversos tipos de cierre superior: en estrella, doblez en el extremo de la vaina, tapa plástica, etc.

El culote es la pieza metálica (hay cartuchos con vaina enteramente plástica) situada en el extremo del cartucho y que aloja el pistón y refuerza el cartucho donde se produce la combustión de la pólvora. Los tamaños típicos de los diversos culotes son: 10 mm, 12 mm, 16 mm, y 25 mm.

El pistón o fulminante es el encargado de encender la pólvora al ser golpeado por la aguja percutora. La pólvora es el propulsor fundamental de la carga mediante los gases que se producen con su deflagración.

El taco separador es una pieza de plástico, cartón, corcho o fieltro con una triple función: aprovechar al máximo la presión ejercida por los gases sellando perfectamente el cañón, acompañar la carga durante su recorrido por el cañón evitando su deformación y evitar daños a la carga al quemarse la pólvora propelente. Se divide en tres partes: vaso contenedor (donde van la carga), muelle o amortiguación (unión entre el vaso y la cazoleta) y la cazoleta que contacta con la pólvora.

La carga son los proyectiles que dispara la escopeta: perdigón, postas, balas, etc.

Dentro de un mismo calibre los cartuchos van numerados con, digamos así, 3 grupos de números: uno indica el tamaño del proyectil que lleva, otro la cantidad en gramos de plomo que carga, y el último indica el calibre y tamaño de la recámara para la que sirve.

Así, para el calibre que nos interesa, un cartucho de perdigones marcado como 12/70 34 g y nº 8 quiere decir que se trata de un cartucho del calibre 12, para una recámara de 70 mm y que carga 34 gramos de perdigones del 8 (perdigones de 2’25 mm de diámetro).

Obviamente, con fines defensivos a muy corta distancia pueden ser empleados este tipo de cartuchos (perdigones) pero tienen una lesividad y capacidad de penetración muy limitada, por lo que preferiremos las opciones más contundentes: postas y balas, ya que son las que producirán la incapacitación del agresor en menos tiempo.

Debemos definir la capacidad o el poder de incapacitación, por ejemplo como las condiciones en las que situamos al agresor desde las cuales no puede continuar siendo una amenaza para nosotros.

Por favor, califica este post

 

Suscríbete

Más Artículos y Noticias

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

He tenido recientemente alguna consulta relativa al manejo “táctico” (el término de moda) de la escopeta y después de dar varias respuestas a cada cual más variada me he decidido a redactar esta nota básica con mis impresiones relativas a la munición, los elementos de puntería habituales y la distancia de puesta a cero de los mismos cuando sea posible hacer esta.

Formación online en E3A

Formación online en E3A

En Escuela de las 3 Armas siempre hemos combinado la formación online y presencial dentro de las acciones formativas, pero en este periodo de incertidumbre, hemos decidido apostar por la formación online.

Mi plataforma de tiro (parte II): Los brazos

Mi plataforma de tiro (parte II): Los brazos

Mi plataforma de tiro (parte II): Los brazos

Arturo Mariscal

Socio colaborador

El bloqueo no se lleva a cabo sólo con los pies, tenéis también que aprender a «bloquear» con el cuerpo, «bloquear» con la mente y, por supuesto, «bloquear» con un sable, de tal forma que impidáis al adversario llevar a cabo un segundo movimiento.

Miyamoto Musashi

Autor de "El libro de los 5 anillos"

Si las piernas y los pies soportan y estabilizan las fuerzas generadas en los disparos, los brazos sostienen y dirigen el arma. Por tanto debemos huir siempre de posiciones rígidas que obviamente serán difíciles de mantener durante un espacio indeterminado de tiempo.

«Mi mano está en una posición natural… El brazo que empuña se flexiona de forma natural…»

Los brazos:

Particularmente no tengo instalado en mi escopeta ningún tipo de grip delantero (ni en mi fusil de asalto). Considero que anatómicamente no son muy compatibles con la anatomía de la mano. Me di cuenta que si usaba un grip vertical en mi fusil terminaba situando la mano en el ángulo que formaba este con el guardamanos; si lo quitaba y la apoyaba en el ángulo que se forma delante del cargador, se me quedaba muy corto. Al final decidí no llevar grip.

Lo que sí llevo es un punto de referencia que me marca la posición para el pulgar de mi mano de apoyo, que no es otra cosa que la pieza con la que uno la correa portafusil al arma mediante un raíl picatinny. Sin más. Mi mano está en una posición natural, no hay muñecas retorcidas, no hay brazos rígidos, no hay posiciones antinaturales.

El brazo que empuña se flexiona de forma natural al empuñar el arma y se trata de pegar lo más posible al costado para que el hombro cree una especie de apoyo natural a la culata y evite que esta se resbale hacia afuera. Lo ideal es llevar la culata cercana al músculo pectoral; esto es válido para fusil o para escopeta ya que por ejemplo podemos estar limitados por el material de protección portado. Por ejemplo mi “viejo” chaleco portaplacas que incorpora salvavidas y me obliga a desplazar el arma al pectoral (correcto) o al brazo (mal).

También la posición de este brazo está muy condicionada por el arma, por ejemplo en mi caso la culata de mi escopeta es un poco larga para mi gusto y me obliga a separar un poco mi brazo. Aunque reconozco que para mí es una posición cómoda y el arma no sufre grandes relevaciones ni movimientos.

Conclusiones:

Tan sólo insistir en que es importante adoptar una posición corporal que permita concebir en todo momento una plataforma de tiro estable. Y que esta posición corporal es interesante que sea fácilmente adoptable.

Como todo es una posición que me funciona a mí, por lo que cualquier otra persona quizás deba variarla para adaptarla a sí mismo. Considero que es una posición cómoda porque se puede mantener rato ya que no hay músculos en tensión, además es una posición dinámica puesto que las extremidades están en una posición natural no rígida y permite los cambios de dirección en el caso de objetivos que aparezcan por el escenario en el que nos desenvolvemos.

Lo dicho, es “mi posición”, y espero que os sea de utilidad. Volveré a la carga con el siguiente artículo.

Mi plataforma de tiro (Parte I): Los pies.

El retroceso sobre mi cuerpo.

Por favor, califica este post

 

Suscríbete

Más Artículos y Noticias

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

He tenido recientemente alguna consulta relativa al manejo “táctico” (el término de moda) de la escopeta y después de dar varias respuestas a cada cual más variada me he decidido a redactar esta nota básica con mis impresiones relativas a la munición, los elementos de puntería habituales y la distancia de puesta a cero de los mismos cuando sea posible hacer esta.

Formación online en E3A

Formación online en E3A

En Escuela de las 3 Armas siempre hemos combinado la formación online y presencial dentro de las acciones formativas, pero en este periodo de incertidumbre, hemos decidido apostar por la formación online.

Mi plataforma de tiro (parte I): Los pies

Mi plataforma de tiro (parte I): Los pies

Mi plataforma de tiro (parte I): Los pies

Arturo Mariscal

Socio colaborador

Este texto va dedicado íntegramente a la posición (la mía, la que yo uso, “mi posición”) más recomendable para emplear este arma. En estas notas pretendo analizar mi propia posición de tiro, que es la que a mí me permite crear una plataforma estable de tiro en el manejo de esta arma.

La escopeta presenta, fundamentalmente, un problema en su uso y no es otro que el retroceso que ocasionan las municiones que se emplean en ella con fines defensivos: postas y balas. Este tipo de munición generan unas fuerzas considerables que ocasionarán grandes movimientos en los disparos con la consiguiente pérdida de precisión, estabilidad, velocidad entre disparos, etc., a menos que se haya adoptado una posición estable y equilibrada.

Reconozco que soy un maniático con algunas cosas y una de ellas es esta, la posición corporal, ya que la considero fundamental.

El bloqueo no se lleva a cabo sólo con los pies, tenéis también que aprender a «bloquear» con el cuerpo, «bloquear» con la mente y, por supuesto, «bloquear» con un sable, de tal forma que impidáis al adversario llevar a cabo un segundo movimiento.

Miyamoto Musashi

Autor de "El libro de los 5 anillos"

Los pies:

Las casas se construyen desde los cimientos y, en este caso, los cimientos están en nuestros pies. Ellos van a ser la base de esa estabilidad. Nuestros pies van a transmitir al suelo el resto de la fuerza de retroceso que no hayamos sido capaces de compensar con nuestra posición de tiro.

Veamos si explico esto. Por un lado, nuestros pies proporcionan un agarre que van a evitar que haya desplazamientos corporales si la posición del resto del cuerpo está bien adoptada. Esto es la imagen que tendremos en mente de algún video en el cual una persona dispara un arma y la vemos elevarse y hasta dar pasos hacia atrás al no haberse conformado como plataforma de tiro estable.

Por otro lado, nuestros pies sirven de conductor para el resto de la fuerza generada por el disparo y que no ha sido absorbida y disipada por la posición corporal.

Vamos a analizar la posición de la silueta adyacente. Supongamos que nuestro tirador tiene situados ambos pies alineados y separados la anchura equivalente a la de los hombros. Es la posición que adoptamos cuando estamos esperando, es una posición estable que no requiere gasto energético ni esfuerzo. ¿Qué ocurre si disparamos? Sea arma corta o larga va a ocurrir lo mismo: el empuje que genera ese disparo se convierte en una fuerza que impulsa el arma hacia detrás. Es física sencilla. Y esa fuerza se transmite hacia el que la empuña y genera una vibración en él. Básicamente, lo que ha ocurrido es una pérdida de equilibrio en el tirador. Seguro que se ha entendido esa explicación.

La imagen inferior muestra la modificación de esta posición inicial. La vamos a ir analizando para entender lo simbolizado.

La imagen número 1 (en la izquierda) es la que adoptaremos para buscar conseguir un poco más de estabilidad cuando empuñamos un arma corta y no deseamos recibir esa pérdida de equilibrio comentada. Lo único que vamos a hacer, inconscientemente, es retrasar un poco uno de los pies: en este caso de tirador diestro, el pie derecho. Al hacer esto acabamos de ganar estabilidad. Ya en cada disparo no nos vamos a mover.

«…nuestros pies sirven de conductor para el resto de la fuerza generada por el disparo y que no ha sido absorbida y disipada por la posición corporal.«

Si desplazamos el peso del cuerpo hacia los metatarsos, que es la zona coloreada en rojo en la imagen, pasaremos a compensar la fuerza y nuestra vibración será mucho menor. ¿Cómo lo hacemos? Es sencillo, se trata de inclinarnos ligeramente hacia delante, llevando el mayor porcentaje de nuestro peso hacia delante situando nuestros hombros ligeramente adelantados a las caderas. Notaremos como si nuestros dedos tratasen de “agarrarse al suelo”.

La imagen adyacente muestra lo que trato de explicar. En ella se ve que la línea de los hombros (amarilla) está ligeramente adelantada a las caderas (línea roja), con lo cual acabo de desplazar mi peso hacia los metatarsos. Al hacer esto añado peso a mi posición corporal, 71 kg para ser exactos, y pasa a oponerse a la fuerza que tratará de transmitir mi pistola a mi cuerpo a cada disparo. Consigo estabilizarla y su vibración será menor, habrá una menor pérdida de la visión sobre el objetivo, podré encadenar series de disparos con más velocidad, etc. Es la posición que voy a adoptar para hacer fuego con un arma corta o con cualquier arma de retroceso reducido (subfusil, carabina en calibre pequeño, etc.).

Si nos vamos a la imagen número 2 y la comparamos con la anterior (1) podemos ver que los pies se han separado un poco del cuerpo en profundidad, manteniendo esa distancia entre ellos equivalente casi a la anchura entre hombros. El pie más retrasado va a servir para compensar el retroceso de un mayor calibre ya que produce más vibraciones.

Además se deben relajar un poco más las rodillas, de modo que el peso si antes se repartiese por ejemplo un 50/50 entre ambos pies, ahora pasamos a desplazarlo un poco más hacia el pie más adelantado (55/45). Seguimos compensando el retroceso oponiendo, entre otras cosas, el peso de nuestro cuerpo a la fuerza que genera el disparo.

Pasamos al esquema número 3. Los pies se han separado aun más en profundidad y las piernas ligeramente flexionadas hacen que el centro de gravedad descienda y se añada más peso aun hacia la pierna adelantada (por ejemplo 65/35). Además nuestro cuerpo se gira ligeramente para poder adoptar una posición cómoda.

La diferencia de disparar una escopeta con la posición 1 a hacerlo con la posición 3 va a ser, como ya se ha dicho antes, estabilidad y menor vibración, menor elevación y menor pérdida de la visión sobre el objetivo por tanto, poder encadenar series de disparos con más velocidad, etc.

Suscríbete

Más Artículos y Noticias

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

He tenido recientemente alguna consulta relativa al manejo “táctico” (el término de moda) de la escopeta y después de dar varias respuestas a cada cual más variada me he decidido a redactar esta nota básica con mis impresiones relativas a la munición, los elementos de puntería habituales y la distancia de puesta a cero de los mismos cuando sea posible hacer esta.

Formación online en E3A

Formación online en E3A

En Escuela de las 3 Armas siempre hemos combinado la formación online y presencial dentro de las acciones formativas, pero en este periodo de incertidumbre, hemos decidido apostar por la formación online.

La escopeta (Parte III): Recargando y descargando a voluntad

La escopeta (Parte III): Recargando y descargando a voluntad

La escopeta (Parte III): Recargando y descargando a voluntad

Arturo Mariscal

Socio colaborador

«…dibujar correctamente los planos sirviéndose de la escuadra y la regla y vivir mediante una práctica diligente de sus técnicas.»

Miyamoto Musashi

Autor de "El libro de los cinco anillos"

Recargas a voluntad:

La llamada recarga táctica o proactiva. Es la que se va a dar cuando tras hacer unos disparos, y finalizar la situación de peligro, decido recargar para volver a disponer de un arma carga completa; esta acción también es extrapolable al momento inicial de situar el arma en funcionamiento originalmente (con cartucho en recámara o no).

En este tipo de recarga ya existe un cartucho en la recámara puesto que se trata de reponer los consumidos. Para efectuarla tan solo situaremos nuestra escopeta en nuestra zona de manipulación, bloqueando la culata entre cuerpo y brazo como ya hemos visto y colocando la ventana de alimentación sensiblemente centrada en mi campo de visión. Ya lo hemos visto, y lo vemos nuevamente en la imagen adyacente.

La mano de apoyo se desplaza hasta localizar el cartucho en el sistema empleado para su transporte, en mi caso un cinturón (25 cartuchos sin molestar). La técnica que empleo es la misma que emplearía para los cargadores de un arma corta, y similar a la de un fusil de asalto. Procuro siempre que mis movimientos sean similares de un arma a otra como ya he dicho.

La mano se desplaza invertida porque es el único método que he comprobado que me permite sin mirar deslizarlo por mi cuerpo hasta que “choque” con el portacargadores o, en este caso, con los cartuchos en ese cinto. Ya lo único que se debe hacer es extraer es cartucho tirando del culote y llevarlo a la ventana de alimentación, lo mismo que en las imágenes de la secuencia anterior de la recarga reactiva, e introducirlo en el arma presionando con fuerza.

Descargar:

Lo normal y habitual es accionar varias veces el guardamanos o la palanca de montar para que la escopeta vaya lanzando los cartuchos que con suerte alguien estará intentando coger al vuelo; lo normal es que se vayan al suelo. De este modo, aparte de la posibilidad de que se pueda producir un accidente con un cartucho que caiga en mala posición, también se pueden producir deterioros en los mismos que los puedan inutilizar.

Vamos a diferenciar esta acción de modo genérico para ambos tipos de escopetas, partiendo siempre del arma con el seguro puesto.

«Debo encontrar el «ritmo» y aprender a trabjarlo y aceptarlo desde la parte trasera de mi nuca, no desde los ojos»

Para descargar un arma repetidora manual que tiene un cartucho en la recámara colocamos al menos 3 dedos al final del guardamanos y presionamos el seguro automático que bloquea el cierre si no se produce disparo a la vez que accionamos el guardamanos hacia atrás con suavidad. Los dedos puestos al final hacen de tope y evitan que la recámara se abra de golpe y salga disparado el cartucho. Cuando los dedos alcanzan el cajón de los mecanismos se habrá abierto la ventana de expulsión lo justo como para que, retirando 1 ó 2 dedos más y desplazando otro poco el guardamanos se pueda acceder al cartucho e, insertando un dedo extraerlo (ver imágenes a la izquierda).

En el caso de tratarse de una escopeta semiautomática hay que deslizar hacia atrás el cierre mediante la palanca de montar. Se coloca la mano apoyada en dicha palanca (imágenes a la derecha) y se tira hacia atrás de ella a la vez que se gira la escopeta, el cartucho cae en la mano.

Los cartuchos del depósito se extraen manualmente también, girándola de modo que la ventana de alimentación quede hacia arriba. Hay escopetas en las que habrá que llevar el guardamanos hacia delante (repetidoras) de modo que la rampa de carga de cartuchos se desplace por si sola o presionar con uno de los dedos en otras. Hay escopetas que requieren el desplazamiento completo hacia delante del guardamanos, otras necesitan la mitad o las tres cuartas partes, algunas deben tener el guardamanos hacia atrás, etc.

Con el arma en esta posición se debe localizar la uña de retención los cartuchos (ver imagen arriba a la izquierda, rodeada con círculo rojo).

Siguiendo la secuencia de imágenes a la derecha, presionamos con el dedo esa uña y notaremos que el cartucho que asomaba por el depósito sale del mismo. Si se retira el dedo, el cartucho sale del depósito completamente y solamente queda extraerlo con la mano. Los siguientes cartuchos salen por el mismo método a medida que se va presionando esa uña.

En el caso de mi escopeta (y de otras marcas) debo necesariamente accionar la palanca de montar repetidas veces hasta que el depósito queda vacío ya que la rampa de carga no se aparta nunca.

Ya solo queda en ambos casos comprobar que el arma esta descargada.

Espero que haya sido de utilidad.

La escopeta (Parte I)

Configuración y manejo sencillo

Suscríbete

Más Artículos y Noticias

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

He tenido recientemente alguna consulta relativa al manejo “táctico” (el término de moda) de la escopeta y después de dar varias respuestas a cada cual más variada me he decidido a redactar esta nota básica con mis impresiones relativas a la munición, los elementos de puntería habituales y la distancia de puesta a cero de los mismos cuando sea posible hacer esta.

Formación online en E3A

Formación online en E3A

En Escuela de las 3 Armas siempre hemos combinado la formación online y presencial dentro de las acciones formativas, pero en este periodo de incertidumbre, hemos decidido apostar por la formación online.

Las escopeta (parte II): Recargando!!

Las escopeta (parte II): Recargando!!

Las escopeta (parte II): Recargando!!

Arturo Mariscal

Socio colaborador

Podemos diferenciar dos tipos de recargas:

– Recarga reactiva, de emergencia, de urgencia, etc. Como se quiera llamar, pero siempre es el mismo nombre para la misma acción: arma vacía y necesito colocarla de nuevo en funcionamiento.

– Recarga a voluntad, táctica, proactiva, etc. Sencillo. Hago un número de disparos y no se vacía el arma, pero decido recargar para mantenerla al 100% de capacidad.

El sable largo le parece pesado e inmanejable a todo el mundo al principio, pero cualquier cosa es así cuando se empieza

Miyamoto Musashi

Autor de "El libro de los cinco anillos"

Recarga reactiva:

Tras una serie de disparos el arma se vacía y debemos recargarla porque necesitamos reanudar los disparos o porque prevemos necesitar reanudarlos, por lo que vamos a emplear la misma técnica para recargar que vamos a emplear en la puesta en funcionamiento inicial: un solo modo para dos situaciones diferentes. Aquí variará si tenemos una escopeta semiautomática o repetidora manual.

En ambos tipos de armas tan solo la retiramos del hombro y la llevamos a una posición horizontal y dirigida a la amenaza; además bloqueamos la culata entre el cuerpo y el antebrazo (imagen) para:

– Dotarla de estabilidad.

– Mantenerla orientada a la amenaza, con lo que si tras introducir el cartucho en la recámara se debe disparar, se puede hacer.

– Tener una visión clara de la ventana de expulsión si es necesario para, en el caso de necesitarlo, no perder tiempo buscando donde colocar el cartucho.

– El cartucho que introduzco nunca se caerá al suelo ya que se introduce directamente en el interior del arma (en la recámara o en la rampa que lo va a llevar a ella), queda dentro del arma sí o sí. Si esto lo hiciese con el arma en posición vertical y no lateral el cartucho puede caer al suelo perdiéndose.

– Me permite manipular con la mano de apoyo (recordamos, la que no acciona el disparador) la munición y los diferentes sistemas del arma: accionar guardamanos y corredera, botones de cierre, etc.

En esta posición y con la ventana hacia arriba, se toma con la mano de apoyo un cartucho de nuestro portacartuchos para este fin (recargas de emergencia, en mi caso es el dispuesto en la escopeta) y se introduce a través de la ventana de alimentación; tan sólo se deja caer dentro, no hace falta inclinar el arma ni llevarlo a la recámara.

En el caso de un arma repetidora manual, esta misma mano de apoyo avanza hacia delante para sujetar el guardamanos y tirar de él hacia delante para accionar el cierre e introducir el cartucho en la recámara.

En el caso de una escopeta semiautomática habrá que presionar un botón o tecla, como es el caso de la mía, para accionar automáticamente el cierre. En ambos casos el arma puede realizar ese disparo si es necesaria una respuesta inmediata y súbita. Esta es, también, la forma de situar un cartucho en recámara en la puesta en funcionamiento inicial de la escopeta.

Si nos fijamos en la secuencia de imágenes y en otra anterior, en mi portacartuchos para   emergencia hay cartuchos invertidos respecto de los otros; también tomo de él un cartucho que tiene el culote hacia arriba. Esos son los destinados a la recámara. Si nos fijamos en la secuencia y la llevamos a la memoria y la imaginamos, al hacerlo así no requiere manipulación alguna para introducirlo: tan solo se coge y se gira el arma para ofrecer la ventana y que se puede depositar directamente dentro.

«…vamos a emplear la misma técnica para recargar que vamos a emplear en la puesta en funcionamiento inicial.»

A continuación llevo mi arma a mi zona de manipulación para llenar el depósito. El arma se coloca en posición elevada de modo que la ventana de alimentación queda sensiblemente centrada en mi campo de visión (en una imagen anterior podemos verla en esta ZM).

En ambos tipos de arma sólo se debe tomar el cartucho a introducir para llevarlo a la ventana de alimentación y presionarlo hacia dentro con fuerza de modo que siempre tengamos la certeza que ha quedado introducido. Si vemos la secuencia adyacente, tomo un cartucho diferente al anterior (culote hacia abajo) con lo cual evito nuevamente tener que manipularlo.

Existen otro tipo de sistemas de carga (“speed loaders”) que permiten tomar en una mano hasta 5 cartuchos de una vez para ir introduciéndolos en el depósito uno tras otro. La experiencia dice que con nervios, estrés, guantes, movimiento, etc., no son compatibles: mejor de uno en uno y lo más rápido que puedas hacerlo.

En el próximo post hablaremos de cómo descargar nuestra escopeta.

Ray Ruiz ya tiene una foto con la escopeta de arturo, ¿a qué esperas para conseguir hacerte la tuya?

La escopeta (Parte I)

Configuración y manejo sencillo

La escopeta (Parte III)

Recargando y descargando a voluntad

Suscríbete

Más Artículos y Noticias

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

He tenido recientemente alguna consulta relativa al manejo “táctico” (el término de moda) de la escopeta y después de dar varias respuestas a cada cual más variada me he decidido a redactar esta nota básica con mis impresiones relativas a la munición, los elementos de puntería habituales y la distancia de puesta a cero de los mismos cuando sea posible hacer esta.

Formación online en E3A

Formación online en E3A

En Escuela de las 3 Armas siempre hemos combinado la formación online y presencial dentro de las acciones formativas, pero en este periodo de incertidumbre, hemos decidido apostar por la formación online.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This

Compártelo

Si te ha gustado, comparte con tus amigos...

Shares