El Campo Viento. La cruda realidad del Sniper

Mar 4, 2020 | Sniper | 0 Comentarios

Ray Ruiz

Instructor E3A

Nuestro planeta está rodeado de una atmósfera en continuo movimiento debido a cambios en las presiones, derivados de cambios en las temperaturas; y un sin fin de elementos objeto de estudio de los meteorólogos. Esos cambios de temperatura y finalmente esos movimientos de la atmósfera, tienen su origen en excitaciones en los campos electricos de la materia.

«El viento cambia constantemente, y si me pongo a hacer ajustes, para cuando he acabado ha vuelto a cambiar.»

Chris Kyle

Sniper

«Se puede medir la velocidad y dirección del viento aquí y ahora, pero no puede saber que dirección llevará ese viento dentro de unos segundos; y si averigua la dirección que llevará el viento dentro de unos segundos, no podrá saber cuanta velocidad a perdido o ganado para hacer ese giro.«

Imagínese que se encuentra en una posición de tiro y todas las masas de aire están detenidas totalmente -cosa que nunca ocurrirá porque la entropía obliga a que se desorganicen- pero por alguna extraña razón todo se ha detenido. De pronto, se produce un cambio en la temperatura en la parte alta de una vaguada que progresa por su derecha y baja cruzándose por su dirección de tiro. Ese cambio de temperatura hace que cierta masa de aire suba y otra masa de aire ocupe el lugar de la anterior, introduciendo un elemento que pondrá en movimiento todo el fluido en su zona de acción. Ese cambio en la temperatura se propaga a lo largo de la materia, átomo a átomo; unas masas de aire empujan a otras, la materia se excita, todo comienza a moverse; y por la vaguada corre el aire.

La entropía nos dice que si las masas de aire pueden moverse, se moverán. Si existe la posibilidad de que la materia se mueva aleatoriamente, se moverá aleatoriamente. Si nada obliga a que la masa de aire se mantenga estática, tenderá a desorganizarse, expandirse, ocupar más espacio. Además, no existe nada que pueda hacer que las masas de aire se mantengan estáticas, nada en nuestro planeta puede confinarlas.

Usted está en su habitación cerrada. El aire en el interior permanece estático, bueno es decir, al menos parece que lo está. Ahora abre una ventana y la entropía obliga a que el aire de su habitación se expanda hacia fuera, por la ventana. El aire pudiendo quedarse dentro de la habitación, no lo hace. E incluso aire de fuera de su casa podría entrar por la ventana y entonces habrá un cambio de presiones y súbitamente… sonará un portazo.

¿Y que le importa esto a un Sniper? No le importa mucho, más allá de saber que después de comer el “viento” se pondrá revoltoso, debido a que la superficie terrestre se ha calentado durante el día y ahora las masas de aire caliente y frío van a intercambiar posiciones.

Imagínese ahora el Vacío. La ausencia de todo.

Colóquese una partícula, un electrón por ejemplo en medio de esa inmensidad. ¿Ahora el Vacío está ausente de todo o está lleno? ¿Esa partícula ha llenado el Vacío?

Ahora coloque otra partícula, por ejemplo un protón, y observe que ocurre. Hay más materia y por supuesto sigue sin estar vacío. Sume más partículas y siga llenando el espacio. Las partículas comienzan a moverse entre ellas, se excitan entre ellas y buscan su equilibrio; pero jamás se detendrán porque al excitarse entre ellas intercambian energía e intercambian energía porque las fluctuaciones del vacío les obligan.

Ahora, si coincidimos que la atmósfera está llena de partículas, átomos, moléculas… ¿por qué razón deberían detenerse las masas de aire? El viento “cero” no existe, no puede existir y eliminar esa frase del diálogo tirador-observador es el primer paso para comenzar a calcular, lo más correctamente posible, la deriva por viento.

Todo el aire de su zona de acción se verá afectado en mayor o menor medida por ese cambio en un punto de la zona. Da igual lo alejado que esté de ese punto, todo se verá afectado, porque la carga electrónica cambia y todo el aire fluctúa para acomodarse a las nuevas circunstancias, buscando de alguna manera un equilibrio.

Pero este cambio no es instantáneo, sino que lleva su tiempo que todo el aire de la zona se mueva para acomodarse. De la misma manera que el campo gravitatorio de la Luna se mueve alrededor de la Tierra y como efecto del mismo tenemos las mareas, cuando una determinada masa de aire entra en un punto, afecta a toda la zona y al resto de masas de aire que hubiera.

El conjunto de masas de aire en movimiento se llamará “Campo Viento” y estará vibrando continuamente en diferentes puntos cuando se introducen nuevas masas de aire o por cambios en la temperatura, trasladando esas vibraciones a lo largo del Campo de manera que se diluyan o encrespen; cambiando el aspecto del Campo continuamente.

Toda vez que comprendemos que el viento no es un vector, sino que es un Campo, comprenderemos porque los mecanismos sencillos de calculo de la deriva por viento mediante fórmulas no funcionan.

Cuando se habla de viento en la posición, viento en la trayectoria y viento en el objetivo, se produce un acercamiento a la idea de Campo Viento; pero cuando se calcula la deriva teniendo en cuenta solamente el vector de la masa de aire que sopla en la posición de tiro, se está simplificando la realidad y no funcionará.

Si esto no fuera lo suficientemente complejo, además, se ha de tener en cuenta que las mediciones de la velocidad de la masa de aire en el instante, no son la realidad que encontrará el proyectil durante su vuelo; basándose en la traslación de vibraciones a través del Campo Viento, las vibraciones que se miden aquí y ahora, tardarán en llegar a otro lugar del Campo, por lo que el propio hecho de tomar la medición del instante y hacerla valer como la velocidad de un vector para calcular la deriva del proyectil, introduce una imprecisión temporal, concluyente en que se puede medir el viento ahora, pero no se puede medir el viento de hace unos instantes.

De lo anterior llamaremos “Principio de indeterminación del Campo Viento”, inspirándose humildemente en el principio de indeterminación de Heisenberg, a la teoría que dice que: el propio hecho de medir la velocidad del viento con una estación meteorológica, puede ser el motivo de esa indeterminación del Campo Viento.

Se puede medir la velocidad y dirección del viento aquí y ahora, pero no puede saber que dirección llevará ese viento dentro de unos segundos; y si averigua la dirección que llevará el viento dentro de unos segundos, no podrá saber cuanta velocidad a perdido o ganado para hacer ese giro.

Se puede intuir, por eso los mejores sniper hacen los cálculos en tiempo real mirando al terreno y no mirando a la estación meteorológica.

Pero finalmente, ¿cómo calcular la deriva por viento del proyectil?

Se ha de tener en cuenta la forma del Campo Viento incluyendo los gradientes por altura, el principio de indeterminación a la hora de medir las velocidades y el mecanismo por el que derivan los proyectiles por aceleración angular de la guiñada del proyectil.

El gradiente por altura viene dado por la contraposición de la tierra al movimiento de la atmósfera. El viento “evita” entrar en contacto con la tierra por la excitación de los campos electrónicos en la frontera física de ambas materias; y encontramos esa contraposición de la tierra al movimiento del viento. La frontera física entre dos materias es diferente a las propias materias y produce efectos curiosos, como la refracción o la tensión de superficie del agua.

Por ello, el gradiente por altura nos da diferentes velocidades del viento a diferentes alturas; tan solo hay que conocer cuántos metros mide la frontera en la que están interactuando ambas materias.

El principio de indeterminación del Campo Viento nos indica que deberemos emplear las mediciones que hacemos de la velocidad del viento en el momento en que serán válidas para los proyectiles en vuelo.

Finalmente el mecanismo de deriva de los proyectiles nos indica que la aceleración angular de la guiñada del proyectil no es instantánea y que por lo tanto, por ejemplo, uno de los efectos más curiosos que echan por tierra las mediciones y cálculos simples que habitualmente se hacen, es que, aunque el viento se detenga y deje que interactuar con el proyectil en mitad de la trayectoria, éste seguirá derivando aun sin rozamiento con viento.

Al final, la cruda realidad del Campo Viento.

Experto Universitario

La balísitca del Sniper en la Universidad

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