Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Arturo Mariscal

Socio colaborador

He tenido recientemente alguna consulta relativa al manejo “táctico” (el término de moda) de la escopeta y después de dar varias respuestas a cada cual más variada me he decidido a redactar esta nota básica con mis impresiones relativas a la munición, los elementos de puntería habituales y la distancia de puesta a cero de los mismos cuando sea posible hacer esta. Los conocimientos básicos, ya vendrán otros más prácticos.

Siempre digo que la escopeta es una gran desconocida, con sus limitaciones por capacidad de carga y tipos de municiones y que se porta fundamentalmente, como ejemplos, como medio lanzador (antidisturbios), medio intimidador (visualmente hablando), medio para abrir puertas (aun cuando dispongamos de medios más idóneos), etc. A mí me gusta definirla defensivamente como un “arma de zona” por la superficie que llega a cubrir con sus impactos, la cual empleando la munición adecuada permite obtener diversos efectos.

Básicamente podríamos emplear con motivos defensivos cualquier tipo de escopeta (como cualquier tipo de arma), pero debemos destacar por sus prestaciones dos tipos en concreto: las repetidoras de corredera y las semiautomáticas.

«Los guerreros no se jubilan nunca»

Mario Andrade

Poeta, novelista, ensayista

«Un cartucho de escopeta se compone de 6 componentes: vaina, culote, pistón, pólvora, taco separador y proyectil (o proyectiles)«

Las escopetas de corredera necesitan alimentarse después de cada disparo actuando sobre el guardamanos, tirando de él hacia el tirador de modo que se expulsa la vaina del cartucho disparado y se introduce uno nuevo en la recámara. Comparativamente con el otro tipo de escopeta recomendable (semiautomática) la secuencia de disparo es algo más lenta pero tiene la ventaja de asegurar el ciclo de funcionamiento incluso con cartuchos de carga muy ligera y ante determinadas interrupciones.

Las escopetas semiautomáticas emplean parte de la fuerza generada por el disparo para expulsar la vaina vacía e introducir un nuevo cartucho en la recámara automáticamente tras cada disparo, quedando lista para volver a disparar sin que el tirador intervenga. Normalmente este ciclo lo suelen hacer empleando la inercia, el gas de la combustión (lo habitual), el retroceso del cañón, etc.

Por lo general este tipo de armas poseen algo menos retroceso que una escopeta de corredera y también una mayor cadencia de fuego, pero tiene la desventaja de ser más sensibles en cuanto a la carga del cartucho, no siendo recomendable en algunas de ellas utilizar cartuchos con cargas livianas (24 g., por ejemplo) ya que pueden dar fallos de automatismo.

Munición:

Partimos del hecho de que existen diversos calibres de escopeta (410, 12, 16, 20, etc.), aunque el cartucho más común, y hacia el cual va a ir orientado este apartado, es el denominado del 12, calibre 12 o galga 12. El significado del número con el que se denomina al cartucho viene dado por el antiguo sistema de medida consistente en ver cuántas bolas de un determinado diámetro se podían hacer con una libra inglesa de plomo. Vamos, que galga 12 quiere decir que con una libra inglesa de plomo se pueden hacer 12 bolas de 20,2 mm de diámetro.

Un cartucho de escopeta se compone de 6 componentes: vaina, culote, pistón, pólvora, taco separador y proyectil (o proyectiles).

La vaina es la envuelta exterior que contiene los componentes interiores, normalmente es de un plástico denso (polietileno) y puede presentar diversos tipos de cierre superior: en estrella, doblez en el extremo de la vaina, tapa plástica, etc.

El culote es la pieza metálica (hay cartuchos con vaina enteramente plástica) situada en el extremo del cartucho y que aloja el pistón y refuerza el cartucho donde se produce la combustión de la pólvora. Los tamaños típicos de los diversos culotes son: 10 mm, 12 mm, 16 mm, y 25 mm.

El pistón o fulminante es el encargado de encender la pólvora al ser golpeado por la aguja percutora. La pólvora es el propulsor fundamental de la carga mediante los gases que se producen con su deflagración.

El taco separador es una pieza de plástico, cartón, corcho o fieltro con una triple función: aprovechar al máximo la presión ejercida por los gases sellando perfectamente el cañón, acompañar la carga durante su recorrido por el cañón evitando su deformación y evitar daños a la carga al quemarse la pólvora propelente. Se divide en tres partes: vaso contenedor (donde van la carga), muelle o amortiguación (unión entre el vaso y la cazoleta) y la cazoleta que contacta con la pólvora.

La carga son los proyectiles que dispara la escopeta: perdigón, postas, balas, etc.

Dentro de un mismo calibre los cartuchos van numerados con, digamos así, 3 grupos de números: uno indica el tamaño del proyectil que lleva, otro la cantidad en gramos de plomo que carga, y el último indica el calibre y tamaño de la recámara para la que sirve.

Así, para el calibre que nos interesa, un cartucho de perdigones marcado como 12/70 34 g y nº 8 quiere decir que se trata de un cartucho del calibre 12, para una recámara de 70 mm y que carga 34 gramos de perdigones del 8 (perdigones de 2’25 mm de diámetro).

Obviamente, con fines defensivos a muy corta distancia pueden ser empleados este tipo de cartuchos (perdigones) pero tienen una lesividad y capacidad de penetración muy limitada, por lo que preferiremos las opciones más contundentes: postas y balas, ya que son las que producirán la incapacitación del agresor en menos tiempo.

Debemos definir la capacidad o el poder de incapacitación, por ejemplo como las condiciones en las que situamos al agresor desde las cuales no puede continuar siendo una amenaza para nosotros.

Por favor, califica este post

 

Suscríbete

Más Artículos y Noticias

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

He tenido recientemente alguna consulta relativa al manejo “táctico” (el término de moda) de la escopeta y después de dar varias respuestas a cada cual más variada me he decidido a redactar esta nota básica con mis impresiones relativas a la munición, los elementos de puntería habituales y la distancia de puesta a cero de los mismos cuando sea posible hacer esta.

Formación online en E3A

Formación online en E3A

En Escuela de las 3 Armas siempre hemos combinado la formación online y presencial dentro de las acciones formativas, pero en este periodo de incertidumbre, hemos decidido apostar por la formación online.

Mi plataforma de tiro (parte II): Los brazos

Mi plataforma de tiro (parte II): Los brazos

Mi plataforma de tiro (parte II): Los brazos

Arturo Mariscal

Socio colaborador

El bloqueo no se lleva a cabo sólo con los pies, tenéis también que aprender a «bloquear» con el cuerpo, «bloquear» con la mente y, por supuesto, «bloquear» con un sable, de tal forma que impidáis al adversario llevar a cabo un segundo movimiento.

Miyamoto Musashi

Autor de "El libro de los 5 anillos"

Si las piernas y los pies soportan y estabilizan las fuerzas generadas en los disparos, los brazos sostienen y dirigen el arma. Por tanto debemos huir siempre de posiciones rígidas que obviamente serán difíciles de mantener durante un espacio indeterminado de tiempo.

«Mi mano está en una posición natural… El brazo que empuña se flexiona de forma natural…»

Los brazos:

Particularmente no tengo instalado en mi escopeta ningún tipo de grip delantero (ni en mi fusil de asalto). Considero que anatómicamente no son muy compatibles con la anatomía de la mano. Me di cuenta que si usaba un grip vertical en mi fusil terminaba situando la mano en el ángulo que formaba este con el guardamanos; si lo quitaba y la apoyaba en el ángulo que se forma delante del cargador, se me quedaba muy corto. Al final decidí no llevar grip.

Lo que sí llevo es un punto de referencia que me marca la posición para el pulgar de mi mano de apoyo, que no es otra cosa que la pieza con la que uno la correa portafusil al arma mediante un raíl picatinny. Sin más. Mi mano está en una posición natural, no hay muñecas retorcidas, no hay brazos rígidos, no hay posiciones antinaturales.

El brazo que empuña se flexiona de forma natural al empuñar el arma y se trata de pegar lo más posible al costado para que el hombro cree una especie de apoyo natural a la culata y evite que esta se resbale hacia afuera. Lo ideal es llevar la culata cercana al músculo pectoral; esto es válido para fusil o para escopeta ya que por ejemplo podemos estar limitados por el material de protección portado. Por ejemplo mi “viejo” chaleco portaplacas que incorpora salvavidas y me obliga a desplazar el arma al pectoral (correcto) o al brazo (mal).

También la posición de este brazo está muy condicionada por el arma, por ejemplo en mi caso la culata de mi escopeta es un poco larga para mi gusto y me obliga a separar un poco mi brazo. Aunque reconozco que para mí es una posición cómoda y el arma no sufre grandes relevaciones ni movimientos.

Conclusiones:

Tan sólo insistir en que es importante adoptar una posición corporal que permita concebir en todo momento una plataforma de tiro estable. Y que esta posición corporal es interesante que sea fácilmente adoptable.

Como todo es una posición que me funciona a mí, por lo que cualquier otra persona quizás deba variarla para adaptarla a sí mismo. Considero que es una posición cómoda porque se puede mantener rato ya que no hay músculos en tensión, además es una posición dinámica puesto que las extremidades están en una posición natural no rígida y permite los cambios de dirección en el caso de objetivos que aparezcan por el escenario en el que nos desenvolvemos.

Lo dicho, es “mi posición”, y espero que os sea de utilidad. Volveré a la carga con el siguiente artículo.

Mi plataforma de tiro (Parte I): Los pies.

El retroceso sobre mi cuerpo.

Por favor, califica este post

 

Suscríbete

Más Artículos y Noticias

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

He tenido recientemente alguna consulta relativa al manejo “táctico” (el término de moda) de la escopeta y después de dar varias respuestas a cada cual más variada me he decidido a redactar esta nota básica con mis impresiones relativas a la munición, los elementos de puntería habituales y la distancia de puesta a cero de los mismos cuando sea posible hacer esta.

Formación online en E3A

Formación online en E3A

En Escuela de las 3 Armas siempre hemos combinado la formación online y presencial dentro de las acciones formativas, pero en este periodo de incertidumbre, hemos decidido apostar por la formación online.

La escopeta (parte I): Configuración y manejo sencillo

La escopeta (parte I): Configuración y manejo sencillo

La escopeta (parte I): Configuración y manejo sencillo

Arturo Mariscal

Socio colaborador

Este texto va dedicado a la configuración de la escopeta para su manejo efectivo y a las acciones iniciales para su puesta en funcionamiento junto a las manipulaciones básicas que se efectúan para mantenerla en funcionamiento (recargar).

Espero que no sea muy denso.

…ignorar la maestría de las armas y la comprensión de las ventajas específicas de cada una de ellas sería indicar una falta de cultura de un miembro de una casa guerrera.

Miyamoto Musashi

Autor de "El libro de los cinco anillos"

Configuración:

Mantener una configuración útil en un arma es importante ya que va a influir notablemente en el rendimiento final. En el caso de una escopeta es casi más importante debido a la escasa capacidad, tamaño, etc. Os voy a presentar la configuración que he ido efectuando en mi escopeta, una HATSAN ESCORT MP-A.

Como podéis ver en la imagen, a simple vista se observan raíles picatinny, visor holográfico, correa portafusil y portacartuchos. Opino sobre cada cosa en forma breve.

– Raíles picatinny: La escopeta trae de serie un raíl superior sobre el cajón de mecanismos (donde van montadas unas miras “ghost ring” de serie) y uno inferior en el guardamanos. Yo le he añadido al guardamanos unos raíles cortos para H&K G36 al cual poder sujetar, por ejemplo, el sistema de sujeción delantero de la correa portafusil. Solo ha requerido un poco de artesanía y “tunning” de tornillos para adaptarlos.

– Correa portafusil: Desde hace tiempo me gustan las de 2 puntos. Esta es de BLUE FORCE GEAR y llevaba un tiempo dando vueltas por casa; es cómoda. En mi fusil de asalto tengo instalada una de 5.11 y solo puedo opinar bien de ambas. Permite llevar plegada el arma ajustada al cuerpo en transportes, puedo abrir la correa y mover el arma con comodidad, no interfiere, etc.

El problema de un porcentaje elevado de escopetas tácticas es su origen cinegético por lo que los dispositivos de anclaje son los de una escopeta de caza, habitualmente situados uno bajo la culata y otro en la tapa del depósito de cartuchos. Una correa sujeta en esos anclajes está bien para ir por conejos y perdices.

En mi escopeta prescindí de ambos anclajes, desmontándolos, y he instalado un anclaje delantero de MAGPUL al raíl y uno trasero (de otro modo no puede sujetarse a mi gusto) de cintas.

Ya sólo queda ajustar convenientemente la correa a la longitud necesaria.

«…lo importante en el manejo de un arma es tratar de emplear métodos que sean similares para la mayor parte de las armas.«

– Portacartuchos para recarga de emergencia: Veremos que diferencio dos tipos de recargas: una a voluntad (o proactiva, o táctica) y otra de emergencia (o reactiva). Este portacartuchos instalado en el propio arma es el de la munición que destino a una recarga del segundo tipo, en el cual necesito acceder a la munición de forma rápida.

Hay de dos tipos, material plástico y rígido, y de nylon y bandas elásticas. También los hay específicos para determinadas marcas de escopetas (Mossberg, Remmington, Benelli, etc.); la mía no dispone de específicos. Buscando por dimensiones encontré este de CONDOR y sustituyó a otro que tenía en plástico rígido. Y prefiero este tipo de bandas elásticas.

Si es rígido y de plástico, al vaciarse no cambia su tamaño y puede convertirse en un obstáculo en ocasiones. Además si es de alojamientos abiertos (como era el mío), al quedarse vacío estos alojamientos se convierten en puntos donde engancharse. Prefiero estos de bandas elásticas sujetos con velcro adhesivo industrial (de Leroy Merlin), que al quedarse vacío no ocupan sitio.

– Alojamiento para municiones especiales: Mi escopeta lo trae de serie y es conveniente disponer de un lugar donde poner los cartuchos que sean diferentes a los habituales defensivos, por ejemplo cartuchos de bala. En mi caso es un alojamiento para 2 cartuchos que viene en la culata, pero puede ser una funda que se coloca en la culata y con capacidad para 5 ó 6 cartuchos, etc. Cualquier opción lógica puede ser válida.

– Transporte de munición: Bolsas para chaleco (sistema MOLLE) en las cuales caben 10 ó 12 cartuchos, cananas (lo que uso yo en entrenamientos) para 25 cartuchos, bolsas donde cabe una caja completa de 25 cartuchos (5.11 tiene una muy chula que le he echado el ojo), etc.

Siempre es preferible emplear algo donde la munición vaya ordenada y en una posición adecuada para efectuar las recargas del arma sin tener que andar dándole vueltas al cartucho para introducirlo.

– Medio de puntería: Lo normal en una escopeta es que venga como mucho con una “bolita” en la punta llamada guión, heredada de su diseño inicial para caza. En la actualidad es habitual que se monten de serie también miras regulables tipo “ghost ring”, miras con insertos en fibra óptica, etc.; las de mi escopeta originales son así y van muy bien.

Mi escopeta lleva montado un visor holográfico EoTech que ha sido homogeneizado con el arma para 25 mt. En uno de los artículos que publicaré en este blog ya justificaré el por qué de esta homogeneización a esa distancia en un arma destinada a fines defensivos.

Prefiero emplear este tipo de visor puesto que es con el que estoy familiarizado y también considero que es el más intuitivo de los que he conocido: al mirar por su lente encuentro rápidamente el círculo y punto de referencia sin necesidad de buscarlo y lo que está dentro del círculo está cubierto por el fuego (postas), y ya si quiero afinar empleo el punto central (bala).

Podría emplear otro sistema de puntería de otra marca y modelo, pero este me gusta.

Zona o área de manipulación:

Es el primer concepto (o uno de los primeros) a comprender en el manejo de cualquier arma y a mi parecer debería ser el mismo para cualquier tipo de arma individual.

Podemos definir esta zona o área de manipulación (ZM) como aquella en la que voy a ejecutar la mayoría de las manipulaciones manteniendo la amenaza en la lejanía y centrada dentro de mi campo visual.

Analizamos ambas imágenes.

El arma se pliega hacia el cuerpo con lo que conseguimos que los recorridos de las manos en recargas, acciones para solventar interrupciones, etc., se acorten.

El arma se sitúa en una posición cercana al centro de nuestro campo visual (cerca del rostro) con lo cual, y cuando nuestro cerebro nos traicione y nos haga mirar hacia el arma para introducir ese cargador que siempre metemos hasta con los ojos cerrados, lo vamos a hacer en una orientación clara hacia la amenaza y sin que esta desaparezca del centro de nuestro campo visual.

La ZM es la misma para todas las armas, sean largas o cortas. Solo se particularizan los pequeños matices de manejo de cada arma. Pero la idea, y casi la posición, es la misma.

Y con mirar las imágenes, la identificamos y situamos en un área cercana al rostro. Y si queremos ser puristas, le damos hasta dimensiones: las de un DIN A3, 594×420 mm.

Puesta en funcionamiento inicial:

Simplemente consiste en cargarla y dejarla lista para su uso. En todo lo referente a la manipulación y manejo debemos diferenciar las mismas para los dos tipos de escopetas defensivas atendiendo a su funcionamiento y accionamiento: semiautomáticas o repetidoras manuales. Trataré de explicar las particularidades específicas de cada grupo, teniendo en cuenta que procuraré generalizar ya que diferentes marcas tienen particularidades en su funcionamiento y accionamiento, y conocer esto y adaptar lo explicado aquí ya es cuestión del usuario.

En la escopeta, como en toda arma, vamos a tener dos opciones de puesta en funcionamiento inicial: con cartucho en recámara o sin él. En el caso de llevar el arma alimentada con un cartucho en la recámara la secuencia debe ser siempre la misma: introducir el cartucho en la recámara y luego rellenar el depósito del arma; si no se lleva un cartucho en la recámara tan sólo deberemos introducir los cartuchos en el depósito para llenarlo.

Parece sencillo, pero lo importante en el manejo de un arma es tratar de emplear métodos que sean similares para la mayor parte de las armas y también métodos que sean similares o idénticos. Los detalles de cómo hacer esta acción de cargar los vemos en el siguiente post.

La escopeta (Parte III)

Recargando y descargando a voluntad.

Suscríbete

Más Artículos y Noticias

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

Distancia de uso de escopeta (parte I): Municiones

He tenido recientemente alguna consulta relativa al manejo “táctico” (el término de moda) de la escopeta y después de dar varias respuestas a cada cual más variada me he decidido a redactar esta nota básica con mis impresiones relativas a la munición, los elementos de puntería habituales y la distancia de puesta a cero de los mismos cuando sea posible hacer esta.

Formación online en E3A

Formación online en E3A

En Escuela de las 3 Armas siempre hemos combinado la formación online y presencial dentro de las acciones formativas, pero en este periodo de incertidumbre, hemos decidido apostar por la formación online.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This

Compártelo

Si te ha gustado, comparte con tus amigos...

Shares