Supervivencia en Mar y Litoral (Parte II)

Supervivencia en Mar y Litoral (Parte II)

Pablo Varela

Instructor E3A

Muchas personas atacan al mar, yo le hago el amor.

Jaques Cousteau

Oficial naval francés, explorador e investigador.

Refugios:

En condiciones de bajas temperaturas debemos juntarnos unos contra otros para minimizar la pérdida de calor corporal, de forma especial en la cabeza, cuello, costados e ingles. Como medidas generales para combatir el frío se recomienda adoptar las siguientes premisas:

Mantener la ropa todo lo seca que se pueda, evitando cualquier humedad (sudor, agua, salpicaduras).

Realizar ejercicio físico de forma moderada.

Ingerir alimento y mantenerse hidratado.

Durante el día  no permanecer bajo la acción directa de los rayos solares, llevar puesto el mínimo de ropa y humedecerla con agua de mar.

Si nuestra embarcación no dispone de cubiertas, deberemos improvisarlas con los medios de los que dispongamos.

“Además de las raciones de supervivencia, el naúfrago puede conseguir alimento del entorno que le rodea: todas las aves y peces son comestibles…”

Agua:

El agua disponible debe administrarse en dosis diarias de 500 ml (en cinco tomas de 100 ml), aumentables hasta 750 ml si se dispone de abundante agua de lluvia. Cuando sólo queden 300 ml por persona, utilizarla solamente para mojarse los labios o tomar un pequeño sorbo. La necesidad de agua vendrá determinada por la cantidad (en ayunas se come menos) y el tipo de alimento.

Por eso la ración de supervivencia tiene un elevado contenido de azúcares e hidratos de carbono. Ya que las proteínas aumentan la pérdida de agua a través de la orina,  se recomienda evitar alimentos con alto contenido en proteínas.

En climas cálidos un persona puede subsistir con un aporte diario de unos 120 gr. de azúcares y grasas, no así en climas fríos donde se recomienda ingerir 120 gr. cada 2 horas para combatir los efectos de las bajas temperaturas.

NUNCA beber agua de mar, que además de aumentar la secreción de orina, ocasiona vómitos y diarrea. Aparte de los pertrechos, se puede recoger la que se produce por condensación dentro del habitáculo o bien la del rocío o la lluvia, utilizando los colectores existentes en la capota de la balsa. También puede conseguirse agua exprimiendo los peces capturados (es necesario un exprimidor).

Alimentación:

El alimento es un factor menos determinante que el agua, dado que el tiempo de supervivencia sin comida (pero con agua) puede ser de hasta 30 días. La aparición del mal aliento en los náufragos se debe al descenso del nivel de glucosa en la sangre.

Al igual que con el agua, se recomienda fraccionar la ingestión de alimentos en varias tomas diarias e intentar no comer nada durante las primeras 24 horas de permanencia en la balsa.

Además de las raciones de supervivencia, el náufrago puede conseguir alimento del entorno que le rodea: todas las aves y peces de alta mar son comestibles (evitar comer las vísceras y huevos de los peces), y el plancton acumulado en el ancla flotante, de aspecto gelatinoso, posee un alto valor nutritivo (no comerlo si tiene sabor amargo o picante).

Primeros Auxilios:

HIPOTERMIA: En el agua, la pérdida de calor es 25 veces más grande que en contacto con el aire. Procurar siempre permanecer fuera del agua para evitar enfriamiento de la temperatura corporal por debajo de 37.5 ºC, que puede causar la muerte.

Factores como la humedad, el agotamiento, la deshidratación o una vestimenta inadecuada (si aprieta demasiado impide la circulación) favorecen la hipotermina. Sus síntomas más evidentes son el escalofrío intenso y la pérdida de destreza manual.

MAREO: El mareo es peligroso para el náufrago ya que lo sume en un estado de postración y agotamiento en el cual resulta muy difícil realizar actividad alguna, y además el vómito aumenta la deshidratación y favorece la hipotermia. Si hay mala mar, tomar pastillas antimareo nada más subir a la balsa y cada seis horas.

QUEMADURAS DEBIDAS AL SOL: Para protegerse del sol se recomienda evitar la exposición directa, llevar siempre encima un mínimo de ropa (sobre todo prenda de cabeza), utilizar crema foto protectora y gafas de sol (evitar fijar la vista sobre los reflejos del sol en el agua).

Técnicas de señalización y rescate:

El líder debe de establecer una guardia de serviola, quien utilizará los elementos de señalización y trasmisión  de la balsa de acuerdo con los siguientes criterios:

TRANSMISORES: Los botes hinchables, balsas salvavidas e incluso algunos chalecos salvavidas personales, están en ocasiones equipados con transmisores que envían pitidos indicadores de la posición, aunque no suelen ser efectivos a distancias muy grandes. Muchos transmisores de radio de urgencia también son de alcance limitado.

SEÑALES PIROTECNICAS: Durante el día utilizaremos principalmente el bote de humo. Complementando primero las señales de radio u acústicas, una vez determinada la posición, complementamos con el bote de humo de día y con la bengala de noche.

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Supervivencia en mar y litoral (Parte I)

Supervivencia en mar y litoral (Parte I)

Pablo Varela

Instructor E3A

Actualmente en el mundo tan agitado que vivimos, globalizado en su mayoría, el individuo civilizado siente la necesidad de encontrarse con el medio natural, para evadirse del estrés diario de las ciudades en busca de aventura y riesgo.

Esta necesidad se satisface en parte por el deporte, y que este último, en lo esencial de sus modalidades, se orienta hacia una práctica en medio natural. Así los deportes de montaña, aéreos y acuáticos (esquí travesía, alpinismo, parapente, paracaidismo, descenso de cañones, aguas bravas, kayak…) se van haciendo cada vez mas técnicos y populares.

Hacen correr a quienes los practican unos riesgos físicos cada vez más característicos, sin contar las proezas de todo tipo que ya se han cobrado víctimas.

La vida  cotidiana nos habitúa a todos a una falsa seguridad, después resulta que el día menos pensado, a menudo  sin comprender el porqué, descubrimos que nos hemos metido en una situación desagradable de la que podemos salir contando solo con nosotros mismos; por lo general cuando nos enfrentamos a un adversario natural.

Entonces sin adaptación, la vida protegida que creíamos poseer todos los días se convierte en supervivencia: puede ser tal vez una ola excepcional del frío que invade el paso haciendo reventar las canalizaciones del agua, bloqueando las carreteras y cortando la electricidad; es quizás el viaje organizado al extranjero lo que hace pasar repentinamente de la despreocupación de una vida asegurada en el seno de un grupo, bien dirigido por un acompañante profesional, a la angustia debida a la soledad porque han quedado aislados; es tal vez la salida entusiasmada sobre una tabla de navegación o vela lo qué va llevando a alta mar; quizás es un recorrido por la montaña lo que se torna un drama, porque habíamos olvidado que cualquier accidente es fruto de una causa tonta…

En pocas palabras, cuando más se utiliza la naturaleza como patio de recreo o como campo donde satisfacer nuestras imaginaciones aventureras, tanto más corremos el riesgo de encontrarnos, un día u otro, en situaciones de supervivencia.

He aquí porque la supervivencia interesa en la actualidad a tanta gente. Existen, y cada día son más numerosos, los cursillos programas televisivos  sobre supervivencia. Por el contrario este tipo de programas también hacen que el mundo civilizado sienta más atracción por el medio natural y a realizar proezas arriesgadas.

Desde Escuela 3 armas os traemos todas aquellas actividades relacionadas con  situaciones en las que los profesionales armados puedan desarrollar sus actividades de servir y proteger. En este caso el medio natural donde se pueden desarrollar nuestras misiones profesionales, exige tener conocimientos técnicos de los mismos para evitar ser sorprendidos.

Muchas personas atacan al mar, yo le hago el amor.

Jaques Cousteau

Oficial naval francés, explorador e investigador.

El medio natural:

El mar es uno de los ambientes más exigentes, viene condicionado por la climatología.  Se nos presentan fundamentalmente tres aspectos extremos: la hipotermia, la insolación, y la deshidratación.

Climatología:

El clima viene condicionado por el tipo de mar u océano donde estemos navegando; otro aspecto importante son las corrientes marinas reinantes en la zona de navegación. Cuando vayamos a planificar una navegación deberemos tener en cuenta los siguientes aspectos: previsión meteo para los días de navegación, temperaturas del agua y corrientes marina. Estos datos condicionarán el equipo que deberemos llevar.

Equipo:

– 4 bengalas-cohete con paracaídas, 2 botes de humo para agua.

– 5 litros agua dulce (en bolsas aluminizadas de 500 ml).

– 25 pastillas preparadas energéticas (500 gr. cada una).

– 1 achicador, 2 esponjas.

– 1 heliógrafo, 1 silbato.

– 1 Kit. de reparación pinchazos (parches y conos obturadores).

– 1 linterna (2 pilas y 1 una bombilla de repuesto).

– Biodramina  (6 pastillas por persona).

– 1 Kit. de pesca, raciones de comida.

– 2 mantas térmicas, sacos dormir o similar.

– 2 espadillas.

– poncho o similar.

-GPS.

“…cuando se utiliza la naturaleza como patio de recreo o como campo donde satisfacer nuestras imaginaciones aventureras, tanto más corremos el riesgo de encontrarnos en situaciones de supervivencia.

Técnicas de navegación marítima:

Las técnicas de navegación exigen de cursos formativos en estas materias. Para ello podemos clasificar los medios que pueden usar los profesionales como el desplazamiento subacuático, la boga o remo, o uso de embarcaciones a motor. Estos cursos deben de ser dirigidos por profesionales en estas materias.

Dentro de la embarcación deberemos nombrar a un líder que será el encargado de: Repartir responsabilidades (pesca, racionamiento de agua y alimentos, serviola, etc.) entre los ocupantes de la balsa, tratando de mantener al personal ocupado.

En el próximo post hablaremos sobre refugios, alimentación y primeros auxilios en este complicado medio.

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Blanco de transiciones y técnica de tiro (descargable)

Blanco de transiciones y técnica de tiro (descargable)

Pablo Varela

Instructor E3A

Escuela de las 3 Armas se complace en presentarte su blanco de técnica de tiro y transiciones a herramientas de trabajo, que puedes ver en la foto anterior.

En el empleo gradual de la fuerza, tendrás que usar el medio congruente que requiera la situación y eso te puede llevar a tener que manipular varias herramientas al mismo tiempo.

Con este blanco podrás entrenar los fundamentos básicos del tiro y la tecnificación de las manipulaciones que tendrás que realizar cuando transiciones a las otras herramientas en combinación con tu arma corta.

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Formación Físico Funcional para profesionales armados

Formación Físico Funcional para profesionales armados

Pablo Varela

Instructor E3A

AMAT VICTORIA CURAM

LA VICTORIA FAVORECE A LOS QUE SE PREPARAN

Proverbio en latín

¿Para qué Formación Física Funcional?

En mi anterior artículo sobre la preparación del cuerpo del guerrero, hacía referencia a las necesidades que demandan en este aspecto los profesionales armados, fruto del devenir de su servicio.

Para ello, reflexionaba sobre el tipo de actividad en el que se desenvuelve un profesional armado y el tipo de servicio que presta ante su público, que requerirá de unas condiciones físicas ideales para dar un mejor servicio.

Esta calidad en el servicio pasa por proyectar una imagen del propio profesional acorde al estándar que demanda la propia sociedad a la que sirve, la cual es crítica con el cuidado del aspecto físico.

Mas allá del aspecto físico y la imagen que proyectemos ante nuestra audiencia, debemos centrar nuestras capacidades físicas en poder movernos con mayor dinamismo en el curso de una acción.

“El movimiento es vida”

Si no somos capaces de movernos con dinamismo y eficiencia, no podremos dar un buen servicio. 

“…trabajo con cargas para mejora de la suavidad y capacidad para mantener el arma en posiciones incómodas durante largo tiempo.

Movimiento funcional primitivo:

El movimiento funcional primitivo se enmarca dentro de otro concepto llamado Gimnasia Natural.

Este tipo de entrenamiento está diseñado para dar a nuestro cuerpo la oportunidad de recuperar la biomecánica corporal de nuestros ancestros primitivos, desde la evolución del mono hasta que se hace hombre. Fruto de esta evolución el hombre camina de pie y no utiliza las manos para desplazarse, motivo por el cual nuestras piernas están mucho más desarrolladas que nuestros brazos de forma natural.

El entrenamiento primitivo busca lo contrario, volver a equilibrar esos movimientos utilizando para ello todo el cuerpo de forma integral. Esto nos lleva a tener que agacharnos para poder desplazarnos utilizando los brazos, imitando el movimiento animal que se desplaza sobre las cuatro extremidades como los felinos y monos, o que se arrastran como los gusanos, serpientes…

La primera fase del aprendizaje en el entrenamiento natural empieza por realizar movimientos suaves, buscando la flexibilidad de las partes implicadas de nuestro cuerpo, sin llegar a realizar cargas en los músculos, por lo que predominan posiciones, giros, rodamientos, realineación de caderas, posición de sentadilla… el objetivo es buscar naturalidad en estos movimientos para la siguiente fase.

Estos movimientos en el trabajo profesional nos servirán para mejorar la eficiencia cuando deba agacharme detrás de un parapeto, tirarme cuerpo a tierra, rodar, luchar en el suelo o levantarme del suelo.

Movimiento funcional primitivo con carga corporal:

Una vez que hemos interiorizado los movimientos  y posiciones de una forma natural, comenzaremos a tensar los músculos durante la realización de los mismos, es decir, realizaremos movimientos que nos obliguen a realizar tensiones de brazos y piernas como: sentadillas, flexiones de suelo,  dominadas, anillas, TRX, correr, nadar, saltar, sortear obstáculos, escalar, trepar por cuerda, escaleras, salto de aparatos gimnásticos, paso de equilibrio…

Estos movimientos implican el poder movilizar nuestro propio peso corporal implicando nuestra abdominal, piernas y brazos de forma coordinada e integral.

Estos ejercicios gimnásticos activarán nuestro sistema cardiovascular, aumentando la capacidad aeróbica, resistencia, velocidad, potencia, fuerza y equilibrio.

Entrenamiento funcional con cargas adicionales:

La última fase del entrenamiento funcional implica el uso de cargas con el objetivo de movilizar peso extra durante nuestro servicio como el equipo de protección individual táctico, cinturones de servicio, chalecos antibalas, porta placas, mochilas de vida y movimiento, equipo táctico de entradas, sanitario o de rescate…

Para realizar esta última fase, debemos tener muy asimilada la primera fase del entrenamiento funcional, es decir ser capaces de adoptar posiciones de nuestro cuerpo sin problemas, antes de implementar una sobrecarga.

Por ejemplo, no es recomendable hacer sentadillas con peso corporal, si no soy capaz de agacharme de forma correcta. Peor aún seria pretender levantar una carga que implique la correcta adopción de esta posición, si no he superado la fase anterior. Estos errores en el entrenamiento inevitablemente se traducirán en lesiones.

En la suplementacion de cargas buscamos mejorar nuestro dinamismo y fluidez en el movimiento, así como ganar resistencia para soportar el peso del   equipo, armas y materiales durante nuestros servicios profesionales.

También podemos mejorar nuestros movimientos en la tecnificación del trabajo en seco con armas de fuego, impacto o cuerpo a cuerpo, usando pequeñas cargas con el uso de gomas elásticas, lastres (muñecas, pies, tronco), ketelbell, balones medicinales, ruedas, wushu, mazos y cuerdas.

Los ejercicios a desarrollar consistirán en: Empujar, tirar, arrastrar, cargar, girar, dominadas lastradas, anillas lastradas, correr lastrado, saltar lastrado, levantamiento de barras y pesas olímpicas. En todos ellos realizaremos un incremento progresivo acorde a nuestras capacidades.

Programación de las rutinas de entrenamiento:

Las rutinas de entrenamiento tienen que prepararme para salir de mi zona de confort.

Como indique en mi primer artículo, corriendo todos los días como objetivo  principal de mi rutina, me prepara para aumentar mi capacidad cardiovascular, pero no me prepara para cargar con el peso de mi equipo de combate, manejar mis armas o herramientas de trabajo.

Por el contrario el hecho de realizar musculación como objetivo  principal de mi rutina, no aumenta mi capacidad cardio pulmonar cuando tenga que subir por una montaña cargado con mi mochila y equipo de combate, o tenga que  correr detrás de un delincuente que acaba de cometer un robo, darle el alto, reducirlo, luchar con el hasta conseguir ponerle unos grilletes cuando se está resistiendo de forma activa.

Mi rutina de entrenamiento debe ser variada combinando ejercicios y disciplinas de ejercicios primitivos, gimnásticos y con cargas, dentro de una misma sesión o durante una programación semanal de forma escalonada pasando por las tres fases descritas, terminando en una sesión multidisciplinar.

Estas rutinas deban atender a las aéreas que quiera tecnificar, por ejemplo, si quiero tecnificar movimientos en un combate cuerpo a cuerpo, puedo combinar movimientos primitivos como base fundamental del movimiento corporal que aumenten mi equilibrio, agilidad y flexibilidad para progresivamente, utilizar movimientos gimnásticos que impliquen forzar mis músculos aumentando mi fuerza y resistencia y finalizar con cargas con gomas, lastres y ruedas, que aumenten mi potencia y velocidad.

Si el área de trabajo a tecnificar el es tiro, las bases del entrenamiento se repiten, movimientos primitivos como base del movimiento y posiciones de tiro, gimnásticos para aumento de fuerza, resistencia y trabajo con cargas para mejora de la suavidad y capacidad para mantener el arma en posiciones incómodas durante largo tiempo.

El último área de trabajo que quiero nombrar son los primeros auxilios tácticos, donde se repite el ciclo de entrenamiento, pasando por el entrenamiento primitivo, que me ayudara para arrastrarme en condición de herido, hasta llegar a poder sostener un arma larga con una sola mano o cargar a otro herido con su peso corporal y el equipo que porte encima. Esto requiere de un incremento en la parte de entrenamiento con cargas, donde levantar, arrastrar, cargar, y transportar heridos, requiere de una tecnificación en los movimientos funcionales.

Experto Universitario

Trabaja la Formación Física Funcional en nuestro curso postgrado universitario.

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Chaqueta SABRE 2.0 de 5.11 Tactical

Chaqueta SABRE 2.0 de 5.11 Tactical

Pablo Varela

Instructor E3A

Desde Escuela de las 3 Armas os traemos todas aquellas actividades relacionadas con situaciones en las que los profesionales armados puedan desarrollar sus actividades de servir y proteger.

En este caso, si sois: Militares, Guardias civiles, Policías, Vigilantes, Bomberos o Equipos de Búsqueda y Rescate destinados en zonas de montaña, conoceréis de primera mano lo difícil que puede ser desarrollar vuestra labor en sitios remotos, donde a los seres humanos se nos hace difícil sobrevivir sin contar con la preparación, medios y equipamiento correcto.

Con esta idea en mente, en E3A hemos realizado un test sobre equipación táctica profesional que nos pueda hacer un poco más confortable nuestras labores en ese tipo de ambientes tan inhóspitos.

En este artículo hemos testado uno de los productos facilitados por uno de nuestros colaboradores más directos: 5.11 Tactical.

Una misión es una asiganción táctica planificada, no importa lo que sea – del servicio, a lo más extraordinario, pasando por lo ordinario – creamos equipación para prepararte para cualquier misión

Always be Ready, 5.11 Tactical

El Medio Natural:

La alta montaña es uno de los ambientes más difíciles, inhóspitos y remotos para el hombre. Se caracteriza por grandes altitudes superiores a los 2500 metros, zonas muy escarpadas, rocosas, pendientes muy pronunciadas, presencia de nieve y hielo, dificultad en las técnicas de progresión,  tiempo muy cambiante e inestable y escasez de vegetación y vida animal.

El tiempo cambia:

Los continuos cambios de tiempo en cuestión de minutos nos obligan a consultar la climatología  para el tiempo que vayamos a permanecer en este medio, debemos conocer los cambios y variaciones para un momento y lugar preciso, las evoluciones que se vayan a producir en las capas de la atmósfera, que nos faciliten prever qué condiciones se van a dar en la superficie terrestre en cuanto a temperaturas máximas y mínimas, precipitaciones, dónde se producirán, las características de éstas: chubascos, lloviznas, aguaceros, agua o nieve.

Equipo:

Saber que llevar sobre tu cuerpo en una travesía por alta montaña es muy importante para incrementar tu índice de supervivencia.

El clima condiciona enormemente el tipo de prendas y calzado adecuado para las progresiones en alta montaña y controlar la temperatura corporal es una cuestión de supervivencia porque en pocos minutos, bajo las inclemencias de una tormenta de nieve, podemos entrar en hipotermia si no combinamos de forma correcta las prendas que llevemos en nuestro equipo.

“…si nos preparamos para situaciones de emergencia, estaremos preparándonos para nuestra supervivencia.

La regla de las 3 capas:

La regla de las 3 capas consiste en el uso combinado de diferentes prendas de abrigo según la situación climatológica, ayudando al profesional a mantener su temperatura corporal estable, facilitando la termo-regulación. Para ello se deben combinar de forma adecuada prendas interiores traspirables, prendas de abrigo del tipo forro polar y finalmente la capa mas importante como “la chaqueta SABRE 2.0” para cortar el viento y aislarse de las precipitaciones.

Test de resistencia chaqueta SABRE 2.0:

Para  probar esta chaqueta hemos realizado tres pruebas en alta montaña; dos marchas por montaña, con desniveles que oscilaban entre 800 a 1000 metros, a partir de los 2500 metros en el parque natural de Sierra Nevada y una prueba de resistencia aplicando técnicas de autodetención con piolet y crampones en una pendiente helada.

En estas pruebas hemos utilizado como tercera capa la chaqueta SABRE 2.0 de la marca 5.11.

Primera prueba:

En la primera prueba hemos realizado una ascensión en alta montaña de 2500 a 3000 metros con temperaturas que rondaban los -5º C, ventisca alta con rachas de  viento de 20 a 30 km por hora, que hacía muy difícil la progresión con la ayuda de crampones.

Las fuertes rachas de viento predominante en la zona nos sirvieron para probar la resistencia de la chaqueta de Nylon como corta-viento, ofreciendo una sensación de confort en el momento que te la ponías. A mitad de recorrido durante unos diez minutos expusimos nuestro cuerpo a las inclemencias del tiempo con una sola capa de ropa, que pronto se lleno de escarcha helada. De nuevo nos pusimos la chaqueta y el efecto de confort era inmediato, en pocos minutos gracias a la buena traspiración de la misma, nos secaba la ropa interior.

Otra de las características sobresalientes ha sido su  capucha, que nos ha permitido poner una gorra o casco dentro de la misma, ya que está diseñada para ello. La gorra se queda perfectamente insertada en el interior y nos facilita que la capucha no se nos pegue a la cara en estas condiciones tan duras para la progresión. Así mismo esta capucha cuenta con un clip en su parte posterior donde sujetar las gafas de ventisca, quedando perfectamente ajustadas en descensos sobre esquís de travesía o alpinos.

El sellado en las zonas de unión como el cuello, axilas o bolsillos no permiten el paso del agua o la nieve.

La chaqueta cuenta en su espalda con un compartimento para fijar paineles de señalización, advertencia o identificación. Optamos por colocarnos un painel de color naranja en la espalda para comprobar la visibilidad, pudiendo ser identificados con claridad en estas condiciones a unos 75 metros de distancia, que en situaciones de búsqueda y rescate, pueden salvarnos la vida.

Segunda prueba:

En la segunda ascensión, la condiciones metereológicas eran totalmente diferentes, la travesía se hace por zonas media montaña con desniveles de 700 desde los 2000 metros, el día era soleado con temperaturas suaves hasta los 15 ºC, sin apenas viento en superficie, lo que reunía las condiciones ideales para probar la traspiración de la chaqueta, aplicando sobre el cuerpo dos capas, camiseta técnica combinada con chaqueta y mochila de media jornada.

Los resultados tras 4 horas de marcha fueron del todo satisfactorios, donde el ritmo de progresión y la facilidad de traspiración del Naylon permitieron que la ropa interior no se mojara por sudoración y falta de traspiración.

En situaciones tácticas, debemos proteger nuestras armas de las inclemencias del tiempo (lluvia, nieve), el diseño de la chaqueta nos permite tapar con la misma nuestro cinturón policial o arma corta. Para acceder a la misma, en caso de necesidad, la chaqueta tiene unas cremalleras laterales que sin necesidad de destapar el resto de equipo, nos permiten un acceso al arma corta.

En la parte interna cuenta con bolsillos para portar la documentación, teléfono móvil, silbato y espejo, sin necesidad de abrir toda la cremallera principal.

En la parte exterior cuenta con más bolsillos para distribución de material (Es recomendable llevar sobrecitos en polvo de bebidas isotónicas para emergencias, en otro bolsillo un pequeño kit de sanidad para emergencias). Todas las cremalleras cuentas con cordino diseñadas para facilitar su apertura con el uso de guantes.

Tercera prueba:

Finalmente se realiza la última y más duras de las pruebas, en donde seleccionamos una placa de hielo en pendiente para probar la resistencia del tejido exterior de la chaqueta en contacto por rozamiento con el hielo, tras sufrir una caída en alta montaña. Esta es sin duda una de las situaciones más extremas que te pueden suceder en la montaña.

En esta prueba realizamos hasta 5 caídas en diferentes posiciones, de cara, de lado, de espaldas, con piolet y sin piolet.

Los sellados en los pliegues de las manos, cintura o cuello, han facilitado que no entrase hielo en contacto con el cuerpo, así como ha evitado quemaduras y abrasiones en contacto con la piel.

El equipo que se encontraba en los bolsillos se ha mantenido seco gracias al  sellado de las cremalleras, que no se han deteriorado, ni han permitido la entrada de nieve o agua en el interior de los bolsillos.

El tejido exterior aterciopelado, muy suave al contacto con la mano, ha facilitado el frenado del montañero durante la caída, pudiendo comprobarlo en la última prueba donde debíamos frenar nuestro cuerpo sin el uso del piolet; solo con la ropa, correcta técnica y posición corporal en la caída podían detenernos.

Conclusiones:

La chaqueta ha pasado las tres pruebas a las que la hemos sometido, concluyendo que es idónea para su uso en  zonas remotas garantizando el confort del usuario y con una correcta distribución de material en sus compartimientos puede salvar vidas solo por las características técnicas que hemos descrito.

Imaginen una situación en donde progresen por un corredor de hielo, donde deben aplicar técnica de escalada, cargados con su mochila. El confort de la chaqueta no mantiene  su temperatura confortable, empezando a sudar, esto, facilita  su deshidratación y falta de energía. Esta falta de energía puede derivar en un fallo técnico, motivando una caída.

En el curso de esta caída pierden su mochila. Durante la caída si los sellados de su chaqueta no son los adecuados entra en  contacto con la nieve, la cual facilitará su pérdida de calor, hipotermia y abrasiones por rozamiento.

Usted termina en el fondo de un valle, mal herido, con abrasiones en la piel, siendo necesario activar el servicio de rescate en montaña de Guardia Civil.

El tiempo de respuesta puede variar según las condiciones meteorológicas desde 30 minutos hasta horas. Empieza a sentir frío, está cansado, mal herido. En su chaqueta no cuenta con paineles de señalización, silbato, radio o móvil, lo cual ralentiza su localización.

Su chaqueta no traspira correctamente y no se seca por dentro, lo cual acelera su hipotermia.

En sus bolsillos no lleva kit de emergencias como polvos isotónicos, barritas energéticas lo cual no puede reponer energía para termo-regular su temperatura corporal.

En sus bolsillos no cuenta con un kit de emergencias sanitarias (manta térmico y sangrado) está perdiendo poco a poco sangre, lo cual facilita la hipotermia.

En resumen, si nos preparamos para situaciones de emergencia, estaremos preparándonos para nuestra supervivencia.

Entrenar el fallo, es el camino.

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