CrossFit y los Atletas Tácticos

CrossFit y los Atletas Tácticos

Francisco Alonso

Entrenador CrossFit Nivel 2

Profesor de E3A

En los últimos años, hemos vivido una revolución del fitness, de la preparación física y de los métodos de entrenamiento que también ha llegado al mundo táctico.

Esta revolución comenzó, en gran medida, con la aparición de CrossFit. Casi de inmediato, los miembros de las Fuerzas Armadas y las Policías de Estados Unidos, lo adoptaron como base de su preparación física. Los buenos resultados, hicieron que aparecieran otros sistemas, muy similares, basados en sus mismos principios, y orientados hacia objetivos concretos. Y de nuevo, en el mundo táctico, empezaron a emplearse. Todos han jugado su papel, y desde luego, han dado sus buenos resultados. 

Pero, ¿de dónde viene CrossFit? ¿Por qué tiene tanto éxito? ¿Por qué ha sido adoptado por la mayoría de estos profesionales?

«Es difícil superar a una persona que nunca se rinde«

Crossfit motivation

«A las 08:00 de la mañana del 11 de septiembre de 2001, los bomberos, paramédicos y policías de Nueva York, desconocían que ese día iban a vivir las olimpiadas de su vida.«

En primer lugar, hay que hablar de un concepto que hace tiempo se empezó a emplear en los Estados Unidos, que es el de «Atleta Táctico». Cuando todo esto comenzó, muchos profesionales buscaban algo más en su preparación física, conscientes de que con el entrenamiento habitual basado mayoritariamente en carrera, calistenia y pistas de obstáculos, se quedaban cortos. Un atleta táctico, es un profesional incluido en uno de los cuatro colectivos «tácticos» (militares, policías, bomberos y paramédicos), que necesitan un entrenamiento similar al de un atleta de competición, con requerimientos competitivos similares. Pero que a diferencia de este atleta convencional, no tiene una regularidad en su entrenamiento, no puede controlar su alimentación (a veces no sabe ni cuándo va a comer, ni que va a poder comer), no tiene un control sobre su descanso (a veces el trabajo le implica trabajar de manera continua durante el día y la noche sin poder dormir) y sobre todo, no sabe cuál va a ser su próxima competición, ni en qué va a consistir. 

Además, para añadir más presión, puede que solamente el ganador de esa competición salga vivo de ella. 

A las 08:00 de la mañana del 11 de septiembre de 2001, los bomberos, paramédicos y policías de Nueva York, desconocían que ese día iban a vivir las olimpiadas de su vida. ¿Cómo preparas a alguien para poder trabajar físicamente en un ambiente poco respirable por el humo, con el peso constante del equipo de protección individual, teniendo que subir y bajar escaleras, con la tensión y estrés de saber que en cualquier momento puedes morir y viendo que se están cayendo los edificios a tu alrededor? ¿Qué sucede si además estas herido?. Las programaciones convencionales, no pueden dar una respuesta adecuada. 

Es entonces cuando aparece un señor, llamado Greg Glassman, que aporta una solución. Algo que revoluciona la manera de ver la preparación física y da respuesta a estas cuestiones. 

A diferencia de lo que mucha gente piensa, Glassman no creó CrossFit para entrenar militares o policías. Simplemente fue una evolución natural de una manera de pensar frente a una serie de inquietudes que se le planteaban. 

Los orígenes de CrossFit se remontan a cuando Greg Glassman era un joven gimnasta de 18 años, que quería ser más fuerte. Se dio cuenta de que usando entrenamientos de halterofilia, podía ganar más fuerza y en menos tiempo que con sus entrenamientos habituales de gimnasia. Además vio que mejoraba también en otros deportes. Él cuenta que por aquella época, solía salir a andar en bicicleta con sus amigos, que entrenaban ciclismo y descubrió que con la combinación de entrenamientos que realizaba, incluso era capaz de ganar a estos ciclistas. Eso le hizo pensar en el precio que se paga por esa especialización deportiva. Descubrió que podía encontrar gente mejor que él en ciertas habilidades, pero que él era mejor en el resto.  

Esto marcó un antes y un después en su manera de entrenar, y en 1996 abrió el primer box en Santa Cruz, California. CrossFit empezó a expandirse, y en 2000, oficializó la marca CrossFit Inc.

CrossFit es un sistema de preparación física general. Esto es una de las primeras cosas que debemos tener claras. La competición es una cosa y la preparación física general, otra.

Por lo tanto, debemos tener claro que lo que busca CrossFit, es una mejora general en los diez aspectos físicos: resistencia aeróbica, resistencia muscular, fuerza, potencia, velocidad, flexibilidad, coordinación, equilibrio, agilidad y precisión. 

CrossFit se define como un «sistema de preparación física general basado en movimientos funcionales, constantemente variados y ejecutados a alta intensidad». Como vemos, aquí aparecen tres conceptos nuevos. Movimientos funcionales, constante variación, y alta intensidad. 

CrossFit no consiste en tirar de un camión, ni es el «entrenamiento total» de toda la vida. Hay mucha ciencia detrás de todo esto.

Los movimientos funcionales son movimientos que el ser humano ejecuta de forma natural en las distintas actividades diarias y por tanto, son técnicamente seguros. Generalmente implican una carga sobre la columna, emplean varios grupos musculares de manera simultánea y tienen su origen en la cadena posterior del cuerpo, donde la cadera juega un papel clave.

La constante variación nos da la posibilidad de trabajar esas diez habilidades físicas. Es lo que permite poder combinar todos los tipos de trabajo y ejercicios que se emplean en CrossFit. 

En tercer lugar, aparece el concepto de «alta intensidad». Parece que para entrenar de acuerdo a CrossFit hay que salir vomitando o mareado. Otro error clásico. Glassman dice que las necesidades de un atleta olímpico y las de una abuela de 81 años son las mismas y que solamente difieren en «cantidad». 

La alta intensidad no hace referencia a una intensidad absoluta, sino relativa. Es aquella que cada individuo es capaz de desarrollar un día determinado, en las condiciones de ese día. Tal vez para esa persona de 81 años, que lleva 50 años sin hacer deporte, andar 400 metros a buen ritmo, sea su alta intensidad. Perfecto. Eso es exactamente lo que debe hacer.

La combinación de estos tres conceptos provoca una respuesta única en el cuerpo. No es magia, es ciencia. Es una respuesta hormonal. Es una adaptación a una demanda impuesta y es lo que todos necesitamos.

CrossFit da respuesta a las necesidades de los atletas tácticos, y por ese motivo, lo emplean.

Suele requerir menos tiempo que los sistemas tradicionales y permite estar en una forma física mejor. 

Mantiene un nivel alto y constante, de modo que da igual cuándo es esa «competición», porque se consigue estar a un buen nivel de respuesta. 

No obstante, a pesar de que probablemente sea el mejor sistema de preparación física que se ha conocido hasta la fecha, no es exactamente lo que el atleta táctico necesita. 

Parece una contradicción, pero si pensamos en lo que es CrossFit, un sistema de preparación física general y, en lo que es un atleta táctico (un deportista especializado), vemos que no es completamente el ideal. 

Hay algunas habilidades como la resistencia muscular, resistencia aeróbica, fuerza, velocidad, potencia o flexibilidad, que tienen una importancia mayor que otras como la coordinación, equilibrio o precisión. Por este motivo, han aparecido otros sistemas más especializados. Pero eso es motivo de otro artículo…

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La formación de El Guerrero (Parte II)

La formación de El Guerrero (Parte II)

Pablo Varela

Director Técnico E3A

¿DONDE RECIBIR FORMACIÓN?:

Para completar mi pirámide siguiendo el acrónimo S.M.A.R.T. debemos buscar en donde realizar la formación. La primera prioridad será en mi propia unidad. Las unidades organizan formaciones para sus plantillas, las cuales debemos valorar y no menospreciar,  pero normalmente las plazas suelen ser limitadas y no siempre se puede acceder de forma voluntaria.

«Podemos ayudar al desarrollo humano y profesional del Mando, si se le ofrecen unos objetivos formativos, a modo de metas volantes, que jalonen el itinerario hacia la autorrealización y la independencia, colocando un fin en mente común a todos ellos, que sea alcanzable y realista; creando de esta manera los cimientos para que se tiendan, a veces espontáneamente, los puentes entre ellos; y así la Unidad habrá alcanzado un modelo de trabajo interdependiente»

Ray Ruiz

“Modelo Interdependiente de Mando de Unidad"

«invertir en formación, no es gastar dinero, es invertir en alcanzar tus metas«

Muchos profesionales, en la búsqueda de formación, eligen gastarse de su bolsillo el dinero e invierten en formación. Para ello en su tiempo de descanso, tras largas jornadas de trabajo, deciden de forma voluntaria, en muchos casos en fin de semana, ir a formarse, invirtiendo tiempo particular para dar un mejor servicio.

A la hora de elegir dónde realizar la formación privada, el siguiente paso es buscar dentro de nuestra localidad o zona geográfica el tipo de cursos que me ofertan y que se ajusten al objetivo perseguido en ese momento. Si tenemos la suerte de que en la zona donde residimos hay cursos que pueden cumplir con ese objetivo concreto, genial, posiblemente nos ahorremos un dinero y tiempo de desplazamiento que puedan hacerlo alcanzable.

El tercer paso es buscar cursos dentro de nuestro país. En España, la alta velocidad o los aviones facilitan los desplazamientos, por lo que una buena elección para realizar cursos en España son aquellas localidades que estén bien comunicadas por estos medios.

El cuarto paso es buscar cursos fuera de nuestro país que satisfagan objetivos de alto valor y que no pueda realizarse en España. Esta problemática la encontramos en la formación del tiro, donde los cursos privados se han restringido por la ICAE. Por ello muchos profesionales han decidido realizar curso sobre estas aéreas fuera de España.

¿QUÉ TIPO DE CENTRO, ESCUELA O FORMADORES NECESITO?

Cuando decidamos realizar algún curso, debemos estudiar, los contenidos del mismo, objetivos, habilidades y competencias que se adquieren y evaluar si cumplen con los requerimientos que estamos buscando para cumplir con un determinado objetivo o cumplen con varios objetivos a la vez.

Debemos ver quién los imparte y evaluar si tiene las capacidades y competencias necesarias para impartirlo. Pero ¿cómo podemos decidir nosotros quién está más o menos capacitado? ¿Los formadores con experiencia policial son mejor garantía que los formadores con experiencia militar? ¿Los formadores extranjeros son mejor garantía que los formadores en nuestro país? ¿Los formadores de unidades especiales son mejor garantía que los formadores de unidades “menos especiales”? ¿Los formadores de ámbito civil o deportivo son mejor garantía que aquellos que no participan en campeonatos? Pues como dicen los gallegos: DEPENDE…

Para decidir si la formación que voy a recibir de un determinado centro o escuela es de calidad debemos de seguir los siguientes pasos como orientación:

– Hoy en día todo se mueve a través de las web. Para ello podemos buscar en redes sociales o páginas web sobre el centro o escuela en cuestión, valorar los comentarios de alumnos satisfechos y puntuaciones en redes sociales.

– Preguntar amigos o compañeros que hayan recibido formación de ese centro o escuela sobre la calidad del servicio recibido y las capacidades de sus formadores.

– Valorar la disponibilidad de instalaciones, estado de las mismas y materiales para realizar la formación. No es lo mismo que el alumno deba poner sus materiales, o que los ponga el centro o escuela.

– Valorar la experiencia de los formadores, en años de servicio dentro de su colectivo profesional.

– Valorar la experiencia docente en años de servicio como formadores dentro de sus unidades.

– Si los formadores son civiles, valorar la experiencia profesional que poseen en años de servicio y su capacidad docente en una materia concreta.

Como valorar los parámetros descritos:

– Experiencia: Si analizamos nuestra pirámide personal como referencia, para llegar a completar metas formativas de ámbito profesional, teniendo en cuenta la realización de un curso por año, mantenimiento de capacidades de cursos anteriores mediante reciclajes o entrenamientos más o menos continuos, completaremos la pirámide en unos ocho años aproximadamente, así mismo durante ese periodo de tiempo el operador/agente pondrá en práctica todos estos conocimientos en el día a día de su servicio. Si añadimos un año más en la especialización como instructor en una de las materias y un año más de experiencia formando a compañeros, podemos establecer unos mínimos: 8 años como operador/agente y dos más como formador.

– Capacidades: Dependiendo del entorno en el que el formador desarrolle sus labores profesionales, adquirirá una excelencia en sus cometidos. Por ello podemos establecer, en mi opinión, que un policía fruto de su experiencia tendrá amplios conocimientos en la aplicación de las leyes, negociación policial, uso de fuerza no letal mediante la contención de sujetos y en casos extremos uso de fuerza letal. Los militares tienen experiencia en la aplicación de reglas de enfrentamiento ROE`s, uso de intérpretes, uso de idiomas para trabajar con naciones extrajeras, uso de tecnología y equipos avanzados y empleo letal de la fuerza. Podemos encontrar formadores mixtos (policía-militar) como es el caso de muchos Guardia Civiles y policías también con experiencia previa como militares y posteriormente como policías. Por último podemos encontrar formadores de origen civil, campeones en disciplinas de tiro, lucha, enfermeros, psicólogos, médicos, preparadores físicos, abogados, forenses. Estos formadores nos podrán aportar detalles técnicos de sus experiencias deportivas como luchadores o tiradores, pero esta experiencia debe estar muy bien encajada en el ámbito profesional en el uso de la fuerza; por lo que no todo vale. Las aportaciones de médicos, enfermeros o psicólogos, abogados, forenses, peritos… son muy enriquecedoras en las enseñanzas sobre la aplicación de la fuerza, los daños que produce, cómo salvar vidas, o cómo podemos afrontar situaciones de estrés o el consecuente estrés postraumático.

¿QUÉ ES LA GESTIÓN INTEGRAL DE LA FORMACIÓN?

La gestión integral de la formación es la capacidad de completar nuestra pirámide personal dentro de un mismo curso más o menos intensivo donde encontrar los objetivos que necesito para cumplir mi meta formativa.

– Modelo 1: Realizar un curso integral que contenga todos los objetivos y se adapte a nuestro trabajo, por ello este tipo de formación la encontraremos en las universidades en formato postgrado que complementa, potencia y refuerza los conocimientos recibidos en las academias de formación. Está compuesto por cuadros de profesores de diferentes ámbitos: militar, policial, abogados, enfermeros, psicólogos… Al finalizar este tipo de cursos, cada año, es interesante potenciar cada uno de los objetivos de la pirámide en cursos de perfeccionamiento o niveles más avanzados.

– Modelo 2: Otro modelo de gestión integral de la formación, lo encontramos en aquellas escuelas que en su catalogo formativo cubre todas las áreas que hemos incluido dentro de la pirámide, la ventaja de hacer la formación dentro de la misma escuela es la NO contradicción entre disciplinas; es decir en todas las disciplinas a desarrollar nos enseñan lo mismo, aumentando nuestras capacidades y habilidades.

– Modelo 3: El último modelo de gestión integral de la formación, es el que nosotros mismos buscamos, variando los centros y escuelas dónde recibirla. Esto puede ser porque la escuela o centro de referencia, donde habitualmente nos formamos, no disponen en su catalogo de cursos o proyectos las áreas en que necesito formarme. En la variedad está el gusto, pero podemos encontrarnos contradicciones entre una disciplina u otra, incluso que entren en conflicto con las enseñanzas anteriores recibidas, lo cual pone en riesgo la formación integral, dado que los escalones de la pirámide no se ajustan de forma exacta.

CONCLUSIÓN:

Una vez finalizado tu ciclo académico, acabas de iniciar el camino del paladín moderno, como servidor público. Para buscar la excelencia debes seguir formándote al mismo tiempo que con tu servicio adquieres experiencias personales y lecciones aprendidas que te obligan a mejorar.

Estable metas y objetivos con el acrónimo S.M.A.R.T. y dibuja tu pirámide para organizarte en tu gestión integral de la formación.

Busca centros, escuelas y  equipos de formadores que puedan ayudarte a conseguir tus objetivos y metas.

Se eficiente, utiliza como guía los tres modelos propuestos para tu gestión integral; invertir en formación, no es gastar dinero, es invertir en alcanzar tus metas. 

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La formación de El Guerrero (Parte I)

La formación de El Guerrero (Parte I)

Pablo Varela

Director Técnico E3A

INTRODUCCIÓN:

En anteriores post, hemos hablado de todos aquellos aspectos que rodean al concepto de ser un guerrero. Qué camino van a recorrer durante su trayectoria al servicio de la sociedad a la que sirven. Las dificultades inherentes que se van a encontrar, tales como el rechazo de la propia sociedad, falta de empatía por parte de sus jefes y políticos ante sus actuaciones profesionales, burla de compañeros sobre aquellos que deciden equiparse y prepararse de forma privada

También hemos hablado de su fortaleza mental, preparación físico-funcional, alimentación, equipo y ahora vamos hablar de cómo buscar la excelencia en su servicio a la sociedad a través de la gestión integral de la formación. Para ello, en este articulo os formulamos preguntas que podéis valorar, reflexionar y contestar en los comentarios del artículo, con el objetivo de valorar diferentes opiniones y propuestas que ayuden a otros guerreros a mejorar sus habilidades y competencias alcanzando la excelencia. No hay nada más sabio que aprender de otras experiencias.

«Podemos ayudar al desarrollo humano y profesional del Mando, si se le ofrecen unos objetivos formativos, a modo de metas volantes, que jalonen el itinerario hacia la autorrealización y la independencia, colocando un fin en mente común a todos ellos, que sea alcanzable y realista; creando de esta manera los cimientos para que se tiendan, a veces espontáneamente, los puentes entre ellos; y así la Unidad habrá alcanzado un modelo de trabajo interdependiente»

Ray Ruiz

“Modelo Interdependiente de Mando de Unidad"

«“Rellene su pirámide de formación: márquese objetivos y metas.

Vista larga, pasos cortos»

¿QUE TIPO DE FORMACIÓN NECESITO?:

Todos los profesionales de la seguridad y la defensa pasan por un proceso académico de aprendizaje básico en aquellas tareas que van a realizar durante su carrera. Si lo comparamos con el aprendizaje para ser un piloto de carreras, las academias de formación serian como ir a la autoescuela. La mente del alumno está centrada en no cometer faltas que le puedan suponer una bajada a su nota académica. Están centrados en sacar las mejores notas para poder escalafonar lo más alto posible y poder elegir los destinos que se ajusten a su perfil.

Las competencias y habilidades adquiridas en los procesos académicos es necesario mantenerlos, mejorarlos y potenciarlos con formación más especializada a lo largo del camino como guerrero.

Una fórmula que puede resultar interesante, es combinar formación dentro de las unidades de forma oficial con formación privada cuando  no se puede acceder a la oficial.

Esta formación ha de satisfacer las necesidades de aprendizaje más inmediatas, de forma escalonada, progresiva, planificada para que resulte eficiente. Para ello debe elegir qué tipo de cursos necesita en su labor diaria como pueden ser:

– Cursos de carácter legislativo, donde se mejore la capacidad de análisis de una determinada situación, valorando si es oportuno o no, la aplicación de normativas de ámbito internacional (ROE,s), nacional, autonómico y local si procede; en cumplimiento de sus obligaciones.

– Cursos en defensa verbal y persuasión, donde la palabra se convierte en una herramienta al servicio del profesional para resolver conflictos.

– Cursos en el uso de la fuerza mediante la lucha cuerpo a cuerpo a manos vacías. Es importante que el sistema de lucha elegido, sea operativamente aplicable en situaciones profesionales.

– Cursos en el uso eficiente de medios no letales, equipos y todo tipo de herramientas al servicio de los profesionales de la seguridad y la defensa como pueden ser: defensas rígidas, flexibles, telescópicas, tonfa, linternas, grilletes, bridas, táser, spray, visión nocturna, radios, cámaras térmicas…

– Cursos de uso de armas de fuego: tiradores de precisión, fusiles / escopetas, pistola… este tipo de cursos son los más demandados por ser los más atractivos.

– Cursos de sanidad táctica, muy necesario en el curso de un enfrentamiento armado o lucha cuerpo a cuerpo, donde pueda resultar herido, usted, sus compañeros o terceras personas.

– Cursos en Tácticas, Técnicas y Procedimientos, donde  integrar las capacidades antes descritas, como pueden ser: control de personas en equipo, control de vehículos, progresiones armadas, núcleos de neutralización, combate subterráneo, antidisturbios, combate en espacios remotos (bosques, montañas, desierto, agua, nocturno).

– Cursos en el manejo de equipos especializados: perros, drones, equipos informativos, ciberdefensa, vehículos especiales, armas especiales…

¿Uff, pues por dónde empezamos? ¿Cuál elegimos? ¿Cuál nos gustaría hacer? ¿Nos gusta coleccionar cursos?

La respuesta no es sencilla, para ello le invito a que realice el siguiente ejercicio como orientación:

Dibuje  una pirámide y divídala en ocho  zonas. En la base de la pirámide, sitúe el tipo de curso que más se ajuste al cometido en su puesto de trabajo.

– ¿Es usted un especialista en el manejo de un equipo concreto? Pues la base de su pirámide es adquirir las mayores competencias y habilidades necesarias para manejar ese equipo, por ejemplo si es un piloto de drones, debe ser el mejor.

Partiendo de esa base, debe rellenar los otros siete escalones de la forma que mejor se adapte a su perfil profesional. Dos ejemplos más de como rellenar su pirámide personal:

 -¿Es usted un policía local? ¿Habla con las personas a diario? Si, y tendré que estar en contacto todos los días de mi carrera, escuchar sus problemas, resolver sus conflictos, por ello la formación en la base de mi pirámide seria un conocimiento exhaustivo de las normativas municipales y en segundo escalón seria el uso de la palabra como herramienta de comunicación para resolver conflictos.

 -¿Es usted militar desplegado en zonas de alto riesgo del mundo, donde hay tropas en contacto a diario? Si, debo estar preparado para afrontar situaciones de mucha incertidumbre y estrés, a la vez que manejo equipos y armas de última tecnología, por lo que la base de mi pirámide es el conocimiento de mi puesto táctico y en segundo escalón la maestría en el uso proporcionado de armas de fuego.

“Rellene su pirámide de formación: márquese objetivos y metas”

Normalmente nos dejamos llevar por lo que nos gustaría, pero debemos reflexionar sobre lo que necesitamos. Para ello podemos aplicar el Acrónimo  S.M.A.R.T.  (Inteligente en ingles). Este acrónimo nos orienta en cómo marcarnos objetivos de forma eficiente para alcanzar las metas. Para ello tomaremos la pirámide como meta y cada escalón como objetivo que debe ser:

 – Specific (Específico): En la definición de objetivos es esencial detallar y concretar al máximo las 8 aéreas se quieren alcanzar en la pirámide.

– Measurable (Medible): El objetivo debe ajustarse a criterios de medición factibles, para ello cada una de los escalones  deben ser evaluables, mediante la superación de un curso o varios niveles dentro de una misma disciplina de trabajo.

– Achievable (Alcanzable) Los objetivos tienen que ajustarse a su realidad personal, constitución física, capacidad económica, disponibilidad de días de trabajo para realizar un determinado curso y horas de entrenamiento suficientes para mantener su capacidad operativa.

– Result-oriented (Orientado a resultados) Plantee el objetivo en función del resultado a conseguir, estableciéndolo en positivo. Cada escalón alcanzado debe ser sustentado por el anterior. Es decir no puede haber fisuras entre un curso y otro. No puede haber contradicciones entre la formación en tiro, sanidad, defensa personal o aplicación de técnicas tácticas y procedimientos, y mucho menos ir en contra del empleo legal de la fuerza. Por eso la base de la pirámide es solida y todos los escalones que se construyan encima deben de estar solapados y en equilibrio.

– Time-limited (Fecha límite de ejecución) debe estar programado en el tiempo, para su asimilación, así como poder gestionar la inversión económica en los cursos. Puede hacer cursos cada año, cada seis meses, cada tres meses, o un curso integral que cubra todos sus escalones en un solo año.

“VISTA LARGA PASOS CORTOS”

Cuando se marquen objetivos SMART usted debe comprometerse con los resultados  en su propio desarrollo profesional. Para ello debe tener cuidado en su planteamiento y destinar el tiempo y atención adecuados es la vía para conseguirlo.

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¿Tu entrenamiento marcial es profesional?

¿Tu entrenamiento marcial es profesional?

«No sé con qué armas se luchará en la tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la cuarta Guerra Mundial: palos y mazas»

Albert Einstein

Físico alemán.

El origen de las armas:

Las armas fueron diseñadas por el hombre como objetos para la defensa contra animales depredadores. En las diferentes épocas de su evolución histórica fueron muchos los materiales empleados para su confección: piedras (sílex el mas cortante), palos (diferentes medidas), metales, armas de fuego o explosivos. 

El siguiente uso constructivo de las armas fue su empleo para la caza de animales, para ello, se depuraron todo tipo de técnicas individuales y de grupo para el empleo de las armas.

Por último, la rivalidad entre tribus por el control de zonas, áreas de caza, riqueza de recursos para la supervivencia, otorgó otro uso de las armas: la capacidad para matar a otros seres humanos.

El ser humano no está programado genéticamente para matar a otro ser humano. Por eso el acto de matar produce unos efectos negativos en nuestro cerebro. 

El hombre durante su evolución comprendió que mediante el uso de armas podía ejercer el control sobre otros seres humanos. El control de países, culturas, territorios, imperios se forjo gracias al control y dominio de las armas.

«La proliferación de internet, el uso de redes sociales y la globalización han hecho que la expansión de sistemas de entrenamiento marcial se entremezcle (deporte, defensa personal, uso profesional) de forma alarmante y descontrolada. Por eso muchos profesionales armados no tienen claro que sistemas marciales practicar o cual es su finalidad«

El contexto social:

El uso y tenencia de armas por parte de particulares, está regulado en legislación de  cada país, motivado por la situación social del mismo, cultura sobre las armas y nivel de peligrosidad para los ciudadanos. En España la regulación sobre la tenencia, uso y control de las armas está regulado en el Reglamento de Armas (Real Decreto 137/1993, de 29 de enero, BOE 55/1993)

En muchos países del mundo el uso y tenencia de armas genera controversia social y rechazo, pero las armas forman parte intrínseca de nuestro día a día; tenemos a mano infinidad de armas con las que se puede hacer daño a otro ser humano ante la más mínima disputa. Consumimos grandes dosis de violencia y uso de armas en nuestro tiempo de ocio: en el cine, noticias violentas, video juegos e internet. Cada día aumenta la violencia entre seres humanos.

Esta violencia es la que genera el rechazo hacia las armas, pero éstas por si mismas, no representan ningún peligro; es la falta de responsabilidad en su uso, en la educación a nuestros hijos, el consumo de la violencia en nuestro ocio, lo que si representa un verdadero peligro.

Definiciones y clasificaciones:

Se pueden definir y clasificar las armas del siguiente modo:

Arma contundente

Objeto de impacto, que mediante la transmisión de energía cinética hacia el cuerpo o punta del objeto y modificada para este fin, permite contusionar partes blandas del cuerpo y romper/fracturar partes duras como los huesos. La transmisión de energía cinética sobre determinadas partes del cuerpo como la cabeza pueden producir la muerte de un ser humano o animal. Las armas contundentes están consideradas  dentro de nuestro reglamento de armas, como armas prohibidas para particulares:

“Defensas de alambre o plomo, los rompecabezas, las llaves de pugilato, con o sin púas,  los nunchacos; así como cualesquiera otros instrumentos especialmente peligrosos para la integridad física de las personas”.

Artículo 4 del Reglamento de Armas (Real Decreto 137/1993, de 29 de enero, BOE 55/1993)

Arma blanca

Objeto cortante y modificada para este fin que permite cortar la piel de un oponente o atravesarla mediante la punta. Las armas blancas están consideradas categoría 5ª dentro de nuestro reglamento de armas y se consideran como armas prohibidas para particulares:

“Se prohíbe el uso a particulares de cuchillos, machetes y demás armas blancas que formen parte de armamentos debidamente aprobados por autoridades u organismos competentes. Su venta requerirá la presentación y anotación del documento acreditativo del cargo o condición de las personas con derecho al uso de dichos armamentos”.

“Igualmente está prohibida comercialización, publicidad, compraventa, tenencia y uso de las navajas no automáticas cuya hoja exceda de 11 centímetros, medidos desde el reborde o tope del mango hasta el extremo.

No se considerarán comprendidas en las prohibiciones anteriores la fabricación y comercialización con intervención de la Guardia Civil (inspección de locales y comunicación previa de apertura, modificación y traslado), la compraventa y la tenencia exclusivamente en el propio domicilio, con fines de ornato y coleccionismo, de las navajas no automáticas cuya hoja exceda de 11 centímetros”. 

Artículo 4 del Reglamento de Armas (Real Decreto 137/1993, de 29 de enero, BOE 55/1993)

Arma de fuego

Es aquella herramienta modificada y fabricada para la propulsión de proyectiles que son lanzado a gran velocidad. La energía cinética que las municiones proyectadas trasfieren al cuerpo humano o animal tiene la capacidad de sobre penetrar y atravesar el mismo, seccionando vasos, arterias y órganos que por hemorragias y daños en los mismos pueden producir la muerte de forma rápida o instantánea. Las armas de fuego están consideradas  dentro de nuestro reglamento de armas en las categorías: 1ª,2ª,3ª,4ª y se consideran  como armas prohibidas para particulares:

“Está prohibida la tenencia de las imitaciones de armas de fuego que por sus características externas puedan inducir a confusión sobre su auténtica naturaleza, aunque no puedan ser transformadas en armas de fuego; salvo que se encuentren en el propio domicilio como objeto de adorno o de coleccionismo y se hallen inscritas en un Libro-RegistroSe exceptúan de la prohibición aquellas cuyos modelos hayan sido aprobados previamente por la Guardia Civil, con arreglo a la normativa dictada por el Ministerio del Interior”.

Artículo 4 del Reglamento de Armas (Real Decreto 137/1993, de 29 de enero, BOE 55/1993)

Las artes marciales:

Las artes marciales o arte militar para el combate se crearon para el manejo y refinamiento en el empleo de las armas o la lucha cuerpo a cuerpo. En el transcurso de la historia, evolucionaron y se perfeccionaron dentro de las diferentes culturas y contextos sociales de cada tribu, comunidad o país. Con el paso de la historia se refinaron “técnicas” en el manejo de las armas contundentes, blancas y en la actualidad armas de fuego.

Hoy en día, las artes marciales se practican por tres motivos principales: defensa personal, actividad deportiva o uso profesional.

– La defensa personal viene motivada por la violencia contra las personas; por lo que muchos particulares deciden defenderse agudizando sus instintos primitivos de lucha o huida.

La actividad deportiva está destinada a la práctica de artes marciales de origen histórico o deportes de combate donde predomina el uso de armas tradicionales y lucha cuerpo a cuerpo en torneos deportivos. Trasmiten a sus practicantes valores personales como la disciplina mental, autoconfianza, salud y carácter. Estas actividades deportivas pueden servir como base para un aprendizaje de profesionales armados. La práctica con armas antiguas de hoja cortante o punzante o imitaciones de armas de fuego no está autorizada por la intervención de armas para uso particular:

Para este tipo de prácticas se debe contar con materiales debidamente marcados y fabricados en materiales no lesivos para los entrenamientos deportivos.

– Actividad profesional: la formación como profesionales de las armas viene motivada por la autoridad que nos confiere el estado para hacer un uso responsable de las mismas.

Para ello debemos formarnos como Paladines modernos profesionales en la protección y defensa de las mismas. La tenencia y uso de armas de fuego, bastones de impacto profesionales, armas blancas o machetes militares, elementos de engrilletamiento o retención, son elementos de uso profesional y restringido a estos colectivos en el ámbito de sus competencias.

Por este motivo en ningún caso, la práctica y tecnificación detallista en el uso de los mismos, puede ser considerada como práctica deportiva y de enseñanza a particulares no profesionales.

Fuerzas Armadas

Técnicas defensivas y combate con armas largas.

Fuerzas y Cuerpos de Seguridad

Técnicas defensivas e intervención con armas cortas.

Seguridad Privada

Técnicas defensivas y control con defensa.

El entrenamiento profesional:

No todo vale. La proliferación de internet, el uso de redes sociales y la globalización han hecho que la expansión de sistemas de entrenamiento marcial se entremezcle (deporte, defensa personal, uso profesional) de forma alarmante y descontrolada. Por eso muchos profesionales armados no tienen claro que sistemas marciales practicar o cual es su finalidad.

Para ello te proponemos que te hagas las siguientes preguntas:

¿En sus entrenamientos portas habitualmente los medios materiales que emplearías en tu servicio?

¿Estos medios materiales son adecuados para el entrenamiento y están perfectamente marcados como medida básica de seguridad?

¿En tus entrenamientos tienes en cuenta el empleo legal de la fuerza?

¿Trabajas la congruencia en el uso de los recursos letales y no letales?

¿Están relacionadas de manera integral tu formación de tiro con tu formación en lucha cuerpo a cuerpo o intervención operativa policial?

¿En tu formación de tiro te enseñan a evaluar las amenazas, hacer uso de elementos no letales o uso de la palabra como herramientas en la gestión de un enfrentamiento?

¿Trabajas escenarios donde contextualizar las técnicas aprendidas?

¿En tus entrenamientos se tiene en cuenta la gestión e inoculación del estrés?

¿Diferencias el cansancio físico, del estrés en el entrenamiento?

Los sistemas de entrenamientos modernos, deben partir de la base de trabajar con las armas que portamos habitualmente para nuestro servicio: fusiles de asalto, pistolas, defensas, elementos de retención, dispositivos eléctricos, sprays, cinturones de servicio, chalecos antibalas, etc. De nada sirve tener en dotación un fusil de asalto y para las practicas de lucha cuerpo a cuerpo dejarlo apoyado en una esquina, u obviarlo simplemente para realizar técnicas de desarme.

Por el contrario de nada nos sirve ir al campo de tiro a realizar prácticas deportivas de tiro, donde el objetivo de cada ejercicio es conseguir la máxima puntuación posible. El recorrido de tiro no es una aplicación profesional del tiro.

Los sistemas de entrenamiento deben ofrecernos soluciones al porte y defensa de nuestras armas, sacar el mayor rendimiento de las mismas de forma no letal o llegado el caso de forma letal.

La práctica continuada y detallista debe ofrecernos fluidez y autoconfianza en situaciones bajo estrés y en las condiciones más reales posible.

Se deben contar con materiales debidamente diseñados para los entrenamientos y la seguridad en los mismos.

La legislación en el uso de la fuerza es diferente en cada país, “no todo vale”, por eso el contenido técnico del sistema de entrenamiento debe contener legislación en el uso de la fuerza y cómo aplicarla en el entrenamiento de forma eficiente.

Al portar armas tenemos que tener muy presente que pueden ser sustraídas o utilizadas contra nuestra propia integridad física, por ello debemos estudiar y tecnificar como defenderlas y como sacar el máximo rendimiento de las mismas.

Conclusiones:

Teniendo en cuenta todos los puntos expuestos podemos concluir que el empleo de armas está restringido de forma muy rigurosa en España.

El entrenamiento con las mismas está restringido a un uso por parte de colectivos profesionales como elementos de defensa o intervención.

No debemos confundir la defensa personal como práctica para un profesional, sino como sistema de auto-protección para cualquier ciudadano.

Las prácticas deportivas pueden servir como base marcial para los profesionales, pero estos deben entrenar sistemas que estén claramente enfocados a desarrollar todas aquellas habilidades que pueden ser necesarias en sus servicios al público portando sus armas de dotación.

Para un servidor de la ley el uso de armas debe de ser algo natural, fluido, disciplinado, con valores morales y espirituales.

“EL ARTE DEL SAMURAI ES  EL ARTE DE SERVIR”

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La armadura no es otra cosa que una simple protección, mientras tú no des pruebas de poseer alma de guerrero.

Masami Kurumada

Mangaka japonés

Módulo de protección balística:

El modulo de protección balística tiene como objetivo proteger todas aquellas zonas del cuerpo que no puedan ser tratadas mediante los elementos que contiene el Botiquín Individual del Combatiente (en adelante BIC).

Contará con un casco de protección balística de al menos Nivel III A, con capacidad de detención de fragmentos y balas de baja velocidad; así mismo debe facilitar el uso de cascos auditivos de tipo electrónico y poder disparar armas que monten miras telescópicas sin que la visera del casco interfiera en la distancia focal ojo-mira.

Cascos de protección auditiva de tipo electrónico o tapones de válvula. En cualquiera de los dos casos deben protegernos de altos decibelios derivados de disparos o explosiones que puedan provocarnos lesiones en el oído interno, y a su vez deben de permitir escuchar a otros compañeros o el sonido ambiente.

Gafas de protección balística con cristales intercambiables según la luz ambiente en el medio agreste que se esté operando. Estas gafas nos protegerán de fragmentos derivados de explosiones o derivados de rebotes y proyección de fragmentos de esquinas, piedras del suelo o vainas disparadas de otros compañeros en espacios cerrados trabajando en equipo.

Guantes anti corte, estos guantes deben tener alta resistencia, flexibilidad y evitar cortes derivados de alambradas del tipo militar o armas de filo como cuchillos de combate. De forma complementaria deben permitir retardar heridas derivadas de quemaduras, en caso de estar en contacto con elementos en llamas.

Rodilleras y coderas para protegernos contra contusiones, luxaciones y cortes, facilitando desplazamientos por el suelo en rodilla en tierra y adoptar posiciones de tiro sin hacerse daño e incomodidad.

Finalmente placas balísticas que nos protejan de heridas penetrantes en tórax, con entradas por el torso o espalda. A estas placas se pueden aumentar placas laterales o placas flexibles de klevar que protejan cuello, hombros, pelvis. Pero es importante tener en cuenta que a mayor aumento de protección, mayor aumento de peso y disminución del dinamismo.

«ENTRENA COMO TRABAJAS, TRABAJA COMO ENTRENAS«

Módulo de municiones y armas:

Este modulo se compondrá de aquellos elementos necesarios para el combate. Para ello al menos contaremos con 5 cargadores para el arma principal, dispuestos dentro de lo que denominaremos Zona de Manipulación

Tres cargadores para el arma secundaria y al menos contaremos con un arma auxiliar de filo para espacios cerrados y combate cuerpo a cuerpo.

Nuestra arma secundaria normalmente la pistola, deberá contar con una funda rígida, con dos niveles de protección.

Es necesario, como elemento complementario, contar con al menos una bolsa de descarga, la cual mas allá de su propia función de alojar cargadores vacios o con poca munición, puede contener mas munición suelta, servir de soporte para portar elementos de visión diurna o nocturna, agua, barras energéticas…

A esta dotación básica, se puede aumentar portando granadas de fragmentación, aturdidoras, humo, señalización y lacrimógenas.

Botiquín Individual de Combate:

El modulo sanitario debe garantizar la supervivencia del combatiente durante al menos dos horas tras ser herido. El objetivo de este modulo es administrar los primeros auxilios tácticos en aquellas heridas derivadas del combate como: hemorragias masivas en extremidades, zonas de unión, vía aérea, neumotórax a tensión, quemaduras e hipotermia. Para ello el botiquín deberá contener todos los elementos necesarios para tratar estas lesiones siguiendo las Directrices Tactical Combat Casualty Care (TCCC)

Estos elementos son: Guantes nitrilo, mascarilla protección, 2º torniquete, vendaje hemostático, vendaje compresivo, cánula nasofaríngea, mascarilla ventilación, parches torácicos, aguja descomprensión, gel para quemaduras, manta térmica, tarjeta de herido, tarjeta de categoría en la evacuación médica y directrices TCCC.

Así mismo debemos repartir elementos sanitarios por todo nuestro equipo como son: Torniquete dentro de la zona de manipulación, tijeras para atender y exponer a víctimas, cinturón de rescate, uso de estribos para rescate o asas incorporadas al propio chaleco para arrastres de heridos en zonas calientes.

Módulo hidratación, supervivencia y señalización:

El último modulo a estudiar será el relativo a nuestra hidratación y supervivencia extrema durante el combate.

Es necesario estar hidratándonos continuamente para el rendimiento en el trascurso de una batalla llegado el caso. Para ello necesitaremos portar al menos de dos a tres litros de agua por hombre y día como mínimo, dependiendo del entorno en el que estemos operando.

Se puede optar por dos tipos de contenedores como las cantimploras, usadas durante muchos años o las más modernas Camelbak. Estas últimas son las más usadas porque nos permite hidratarnos sin necesidad de usar las manos. De esta forma las cantimploras han sido relegadas a su uso dentro de las mochilas.

Como complemento, sería ideal contar con barras energéticas, polvos isotónicos o raciones de emergencia que pueden ir situadas dentro del propio contenedor de la Camelbak.

Podemos contar en otro bolsillo contenedor con elementos de  navegación como brújulas o GPS, material de escritura, ración de emergencia y supervivencia, señalización (luces estroboscópicas, luces químicas, linternas señalización, bengalas señalización, silbato), pilas de repuesto, cinta americana, navaja multiusos. La finalidad de este kit es facilitarnos las herramientas necesarias para sobrevivir en medios agrestes en caso de quedarnos aislados y sin aprovisionamientos logísticos.

Conclusiones:

Podemos concluir que la carrera entre protección y movilidad en el trascurso de los años ha sido determinante para nuestros guerreros.

Con el equipo al completo podemos alcanzar pesos sobre nuestro cuerpo entre 16 a 20 kg. Que pueden ser ampliados con el peso de mochilas, alcanzando pesos de más de 30kg.

Es por ello que para poder movernos con eficiencia en el trascurso de un enfrentamiento armado, es necesario que el cuerpo de guerrero este entrenado con este equipo.

Así mismo no todos los guerreros soportan el entrenamiento diario portando tal cantidad de equipo y deciden aligerar al máximo el mismo.

ENTRENA COMO TRABAJAS, TRABAJA COMO ENTRENAS

Este lema muy repetido, nos recuerda que aligerar el equipo para una mayor comodidad es engañarnos a nosotros mismos, porque llegado el caso de tener un enfrentamiento armado no vamos a saber dar una respuesta acorde a la situación por no tenerla entrenada. Si solo porto placas de trauma cuando despliego en misiones y no entreno día a día con este peso extra, no voy a dar esa respuesta que necesitamos en el momento oportuno.

También hay que recordar que el paso de los años, con entrenamientos incorrectos, deriva en lesiones localizadas principalmente en la: vista, oídos, columna y articulaciones.

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Primeras armaduras de protección para el combate:

Definición: “Vestidura compuesta por piezas metálicas o de otro material resistente (en muchos casos el cuero) que se utilizaba para proteger el cuerpo del combatiente.”.

Los inicios de las armaduras se remontan a tiempo de los guerreros Egipcios y Griegos. Los primeros implementaron el uso del casco principalmente de bronce, que permitía protección contra armas de filo y a la vez ligereza. Una  coraza compuesta en su base por  cuero  cubierto por piezas metálicas entrelazadas y unos botines hechos con los mismos materiales: cuero y piezas metálicas superpuestas. 

Los segundos introdujeron además de lo anterior, armaduras echas de bronce en su totalidad tanto el casco, así  como  protección para: pecho, abdomen,  espalda, cuello y hombros. Así mismo se usaba un “faldillar” con placas de bronce (en la actualidad este “faldillar” se usa para proteger la zona pélvica de impactos y fragmentos de explosiones).

Todas estas armaduras, y sus posteriores evoluciones estaban diseñadas para garantizar la supervivencia en el combate con armas de filo. Por ello todos sus diseños estaban destinados a proteger las zonas susceptibles de provocar hemorragias masivas, o heridas penetrantes en tórax o cabeza, que pudiesen provocar la muerte, al no disponer en estas épocas de una medicina traumatológica en el tratamiento de heridas en combate.

Así mismo aquellas heridas producidas en la contienda de la batalla, que no producían una muerte rápida por hemorragias masivas, se convertían en infecciones que posteriormente producían muertes lentas y dolorosas.

«Sobre 1970 aparece las fibras de Kevlar que son aprobadas en los programas de investigación y desarrollo, para ser portadas en chalecos antibalas de baja velocidad, por agentes de policía.«

Evolución de las armaduras hacia el chaleco antibalas:

La evolución de las armas de filo hacia las armas de fuego, con mayor poder de penetración se remonta hacia el 1500 donde la presencia de estas nuevas armas aumenta el interés por poder contrarrestar sus efectos en el combate.

«A fines de 1500, el término «a prueba de balas» se usaba para designar una armadura en la cual se podía observar la abolladura producida por una bala, que demostraba su resistencia ante la penetración de proyectiles.»

Estas primeras armaduras eran muy pesadas y restaban movilidad en el combate cuerpo a cuerpo con armas de filo durante los asaltos. Por lo que se empezó a investigar y desarrollar nuevos diseños más livianos.

En esta búsqueda de ligereza y protección se desarrollaron los primeros chalecos hacia 1860. Para dotar de ligereza se investigo en el empleo del algodón, que usado de forma densa en formas de capas podía proteger contra los fragmentos derivados de las explosiones de artillería, granadas, minas…

El siguiente dato significativo lo encontramos durante la segunda guerra mundial, donde se desarrollan chalecos capaces de proteger contra fragmentos y proyectiles de baja velocidad, pero que son muy pesados, y no se pueden combinar con la dotación del combatiente, cargadores, agua, botiquín…

En esta búsqueda de protección, movilidad y capacidad de portar materiales para la supervivencia, se decide quitar la protección en favor de la movilidad para realizar cambios de posición de tiro, asaltos y combate cuerpo a cuerpo. Así mismo durante las largas caminatas a las que se somete principalmente a la infantería, se hace necesario portar pertrechos, comida, municiones y agua.

Sobre 1970 aparece las fibras de Kevlar que son aprobadas en los programas de investigación y desarrollo, para ser portadas en chalecos antibalas de baja velocidad, por agentes de policía.

El éxito de estos nuevos chalecos, permitió salvar vidas en los enfrentamientos armados. Pero el uso de armas de alta velocidad genera la necesidad de crear otra protección más robusta y resistente contra estos proyectiles, por lo que se crean placas de acero balístico, llamadas «Placas de trauma». Estas placas de trauma complementan a los chalecos de kevlar, hoy en día se siguen usando con otros materiales más ligeros como la cerámica balística. Normalmente estas Placas se sitúan para proteger a aquellos órganos más vulnerables al trauma por impacto y aumentan la protección contra balas en el centro-masa de la zona corazón/esternón.

En la actualidad muchos de los ejércitos modernos han optado por la combinación descrita. En esta combinación se usa placas blandas de Kevlar protegiendo cuello, hombros, torso y pelvis como habían diseñado los Griegos. Esta protección está dirigida contra fragmentación derivada de artefactos explosivos improvisados (IED), minas, granadas o balas de baja velocidad. Para las balas de alta velocidad propias de escenarios bélicos, se complementan estos chalecos con alojamientos para placas de trauma.

Los últimos modelos diseñados han tenido en cuenta la carga de pertrechos para la supervivencia en combate, dando como resultado el Equipo de Protección Individual del Combatiente (EPIC).

Equipo de protección individual del combatiente:

En la actualidad nos encontramos el nuevo concepto de “Equipo de Protección Individual para el Combatiente (EPIC)”. Este nuevo concepto requiere que este equipo garantice nuestra supervivencia en una situación de enfrentamiento armado, y para ello  no solo debe de ofrecernos protección balística, sino que debe garantizarnos capacidad de realizar primeros auxilios tácticos en caso de resultar heridos, o garantizarnos hidratación y supervivencia en medios agrestes durante al menos 24 horas.

Para ello desglosaremos el equipo en diferentes módulos, que al menos deberán de contener los siguientes elementos que explicaremos a continuación, pero que pueden ser ampliados según el tipo de especialidad del propio combatiente que desempeñe dentro de un equipo de trabajo:

Continuará…..

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